Aprueban ley para reforzar educación antivapeo en escuelas de NJ
PRINCETON, Nueva Jersey, 26 de marzo de 2026.- En Estados Unidos, las mujeres latinas enfrentan la mayor brecha salarial de género entre todos los grupos raciales y étnicos: ganan en promedio apenas 51 centavos por cada dólar que perciben los hombres blancos no hispanos, lo que representa una pérdida anual cercana a los 30 mil 800 dólares.
En ese contexto, organizaciones comunitarias en Nueva Jersey advierten que los programas que buscan reducir esa desigualdad enfrentan ahora un nuevo desafío: la posible reducción de financiamiento.
El tema fue abordado durante el evento virtual Lunch & Learn convocado por el Latino Action Network Foundation (LAN), que reunió a los Centros de Recursos para Mujeres Hispanas del estado; entre ellas participaron el Hispanic Affairs & Resource Center (HARC) de Morris County, Healthy Families and Communities, La Casa de Don Pedro en Newark y la Immigration and American Citizenship League (IACL) de Passaic County.
Estas organizaciones atienden a cientos de mujeres cada año, ofreciendo desde clases de inglés (ESL) y preparación para el GED hasta orientación migratoria, capacitación laboral y apoyo para emprender negocios. En el caso de La Casa de Don Pedro, con más de cinco décadas de servicio, atendió a 461 mujeres el último año, con una tasa de éxito del 75 por ciento en su programa de equivalencia secundaria.
Además, el centro otorga entre 10 y 15 becas anuales de hasta 2 mil dólares para certificaciones vocacionales en áreas de alta demanda, como asistencia de salud en el hogar, facilitando el acceso a empleos mejor remunerados.
Por su parte, la IACL brinda asesoría legal migratoria a través de personal acreditado por el Departamento de Justicia, permitiendo a las participantes identificar vías para obtener autorización de trabajo y estabilizar sus familias. “Con esa consulta, las mujeres pueden entender su situación legal y proyectar un futuro más seguro”, explicó Maria Roja durante el evento.
El enfoque de estos centros incluye talleres de preparación laboral, como redacción de currículum y simulaciones de entrevistas, apoyo para solicitar ayuda financiera educativa y acompañamiento en la creación de negocios.
También se ofrecen servicios clave como asistencia para vivienda y alimentos, validación de títulos obtenidos en el extranjero y orientación para obtener licencias de conducir, un factor determinante para acceder a mejores oportunidades laborales.
“El objetivo es un enfoque integral, no solo conseguir empleo, sino lograr estabilidad y bienestar”, señaló Carlos Barrera representante de LAN durante la sesión.

Uno de los momentos más significativos fue el testimonio de Gisela López, estudiante universitaria de primera generación e hija de padres mexicanos, quien relató cómo el apoyo recibido cambió su trayectoria. “Hubo un momento en que todo se sentía abrumador y no sabía cómo iba a continuar mi educación; me dieron guía, claridad y esperanza”, expresó.
Gisela explicó que combina estudios, trabajo y responsabilidades familiares, incluyendo el apoyo económico en su hogar. Gracias a estos programas, pudo continuar su formación y proyectarse hacia una carrera en el área de la salud.
A nivel nacional, la brecha salarial continúa ampliándose; esta desigualdad puede traducirse en pérdidas cercanas al millón de dólares a lo largo de una vida laboral.




