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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de noviembre de 2026.- El fortalecimiento de un fenómeno de El Niño excepcionalmente intenso podría influir en las condiciones meteorológicas de Estados Unidos durante los próximos meses, aumentando el riesgo de tormentas costeras, lluvias más abundantes y alteraciones en los patrones habituales de temperatura, según explicó el climatólogo estatal de Nueva Jersey, John Krasting.
De acuerdo con el especialista de la Oficina Estatal de Clima de Nueva Jersey, con sede en Rutgers, el actual episodio de El Niño ya es considerado un Super El Niño, una categoría reservada para los eventos más intensos registrados en el océano Pacífico tropical.
Krasting señaló que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) reportó recientemente anomalías de temperatura superficial marina de 2.5 grados Celsius en el Pacífico tropical.
Los científicos catalogan como Super El Niño a aquellos eventos que superan los 2 grados Celsius, un fenómeno que solo se ha registrado en contadas ocasiones desde 1965.
El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando los vientos alisios se debilitan y las aguas superficiales del Pacífico tropical se calientan. Aunque se desarrolla a miles de kilómetros de distancia, puede modificar la corriente en chorro y alterar los sistemas meteorológicos en distintas partes del mundo mediante procesos conocidos como “teleconexiones”.
Según el experto, estos cambios atmosféricos permiten anticipar ciertos patrones climáticos basados en eventos anteriores. En Estados Unidos, por ejemplo, un El Niño intenso suele fortalecer la corriente en chorro subtropical, que transporta aire cálido y húmedo desde las regiones tropicales hacia el norte.
Como consecuencia, áreas como el suroeste del país, Texas, la Costa del Golfo y las Carolinas podrían experimentar precipitaciones superiores al promedio durante el invierno, mientras que los valles de los ríos Ohio y Tennessee podrían registrar condiciones más secas. Además, se esperan temperaturas más cálidas de lo normal en las Llanuras del Norte, el Noroeste del Pacífico y partes del sureste de Alaska.
En el caso de Nueva Jersey, Krasting advirtió que un chorro subtropical más activo podría favorecer la formación de tormentas costeras y aumentar las probabilidades de lluvias intensas e inundaciones en algunas zonas del estado.
“Cada El Niño tiene su propia personalidad”, explicó el climatólogo, al señalar que aún es pronto para determinar con precisión cómo evolucionará la temporada invernal. Sin embargo, afirmó que los antecedentes históricos sugieren una mayor actividad de tormentas a medida que avance el invierno.
Las comunidades costeras de Nueva Jersey figuran entre las que podrían enfrentar mayores desafíos.
El especialista recordó que el nor'easter registrado a finales de septiembre provocó una importante erosión en varias playas del estado, considerada en algunos lugares la más severa desde la supertormenta Sandy.
Zonas como Holgate y Long Beach Island sufrieron daños de consideración en playas y dunas, estructuras naturales que funcionan como una barrera de protección frente a inundaciones y marejadas durante la temporada de tormentas.
Krasting también señaló que los científicos continúan estudiando la relación entre El Niño y el cambio climático. Aunque este ciclo seguirá siendo uno de los principales factores que determinan la variabilidad climática anual, aún no está claro si el calentamiento global hará que futuros eventos sean más frecuentes o más intensos.
No obstante, indicó que un planeta más cálido podría amplificar algunos de los efectos asociados con El Niño, incluyendo lluvias extremas y periodos de sequía más pronunciados en determinadas regiones.
Ante este panorama, el climatólogo recomendó que residentes y autoridades locales permanezcan atentos a los pronósticos meteorológicos y a las posibles consecuencias de una temporada invernal que podría estar marcada por una mayor actividad de tormentas costeras.




