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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de octubre del 2026.– Jaime Di Paulo, mexicano con doble ciudadanía y presidente y CEO de la Cámara de Comercio Hispana de Illinois, consideró que la reforma aprobada por el Senado de México sobre la nacionalidad envía un mensaje negativo a los migrantes, al reconocer su aporte económico, pero limitar su participación política como candidatos a determinados cargos.
Para Di Paulo, la reforma constitucional que establece como requisito tener únicamente la nacionalidad mexicana para aspirar a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México representa más que un cambio legal: es un mensaje para la diáspora mexicana.
“Bienvenido el dólar, pero cuando se trata de querer ser votado para gobernador o presidente, ahí sí no eres mexicano”, dijo.
El Senado mexicano aprobó el 29 de septiembre, con 86 votos a favor y 42 en contra, la reforma constitucional. El proyecto pasó a los congresos estatales y, de ser ratificado, se aplicaría a partir del proceso electoral de 2028.
La reforma no elimina la doble nacionalidad ni afecta a quienes actualmente ocupan esos cargos. El oficialismo defendió la medida como una condición excepcional vinculada con la soberanía, mientras que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano argumentaron que restringe los derechos políticos de mexicanos con otra nacionalidad.
Di Paulo, nacido en Guadalajara, dijo que la medida puede hacer sentir a los mexicanos que viven en el extranjero como “mexicanos de segunda clase”.
“Si tú eres una persona con una doble ciudadanía, mexicano con otra nacionalidad, no importa dónde, no tienes el derecho de postularte para gobernador, presidente o jefe de la Ciudad de México”, señaló.
Aclaró que las personas con doble ciudadanía mantienen su derecho al voto y pueden participar en otros ámbitos políticos, pero consideró que la restricción para determinados cargos puede generar desánimo y desconfianza entre los jóvenes y potenciales aspirantes.
“La comunidad en general con la que yo he hablado ha estado muy, muy enojada y desconcertada por lo que está sucediendo”, afirmó.
El empresario también cuestionó el argumento de que quienes tienen otra nacionalidad podrían mantener lealtades divididas.
“Yo hago negocios en inglés y rezo en español. Y eso no me hace menos que otro”, expresó, al señalar que la lealtad hacia México no depende de un pasaporte.

Di Paulo recordó que, cuando cumplió 18 años, México aún no reconocía la doble ciudadanía y tuvo que elegir una. Años después, durante la presidencia de Ernesto Zedillo, pudo recuperar la mexicana. Posteriormente participó en el Instituto de los Mexicanos en el Exterior, desde donde apoyó iniciativas relacionadas con el voto de los mexicanos en el extranjero.
Por ello, consideró que la reforma representa un retroceso y advirtió que podría afectar el vínculo de la diáspora con México.
“Impacta tu orgullo de ser mexicano, impacta tu orgullo de querer invertir, tus ganas de invertir en México”, sostuvo.
Di Paulo agregó que desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha percibido mayor interés entre mexicanos en Estados Unidos por obtener la doble ciudadanía y señaló que integrantes de la Cámara de Comercio Hispana de Illinois han invertido en propiedades en México. No obstante, reconoció que todavía es pronto para medir el posible impacto de la reforma en esas decisiones.
Ante la discusión sobre la participación política de los mexicanos con doble ciudadanía, llamó a la comunidad a informarse y tomar sus propias decisiones.
“Que nos informemos de lo que está sucediendo en el país que amamos. Tomen una decisión propia, y que nadie les diga cómo hacerlo”, expresó.
Finalmente, manifestó su esperanza de que las preocupaciones de la comunidad mexicana en el exterior sean escuchadas por quienes participan en la toma de decisiones en México.




