Investigan al expríncipe Andrés por presunta conducta sexual inapropiada
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de mayo de 2026.- Las fuerzas de seguridad de la República Democrática del Congo efectuaron disparos al aire en la localidad de Mongwalu con el propósito de contener a un grupo de personas que pretendía extraer por la fuerza los restos de dos familiares fallecidos en una unidad médica.
El incidente, que se prolongó durante toda una jornada dominical, refleja la resistencia de los habitantes ante los protocolos de aislamiento. Esta situación obedece a que los cadáveres de quienes contraen ébola mantienen una alta carga infecciosa, lo que obliga a que los sepelios sean coordinados bajo resguardo oficial por voluntarios de la Cruz Roja, de los cuales tres ya perdieron la vida por contagio.
El director del Hospital General de la demarcación, Richard Lokudu, confirmó que el recinto se encuentra en estado de alerta general debido a las constantes hostilidades, que ya incluyeron la quema previa de una tienda de aislamiento. Los registros epidemiológicos del gobierno africano contabilizan más de 900 casos sospechosos y un aproximado de 220 muertes.
La complejidad para mitigar la emergencia radica en que el brote pertenece a la variante Bundibugyo, una cepa inusual para la cual la Organización Mundial de la Salud anticipa que se requerirán cerca de nueve meses de investigación antes de consolidar una vacuna eficaz.
Con la finalidad de frenar la dispersión transfronteriza, las administraciones de la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur unificaron un presupuesto de 319 millones de dólares.
El titular de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, Jean Kaseya, lidera la gestión para obtener recursos adicionales con el respaldo de organizaciones de Estados Unidos y la Unión Europea, ya que los países afectados apenas cubren el 10 por ciento del financiamiento requerido. De forma paralela, el despliegue médico enfrenta desafíos logísticos en el este del territorio congoleño debido a la presencia de células rebeldes que dificultan las tareas de monitoreo.




