Trasladan ballena varada del Báltico al Mar del Norte
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 1 de mayo de 2026.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, respondió este 1 de mayo a las nuevas sanciones anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, que refuerzan el embargo económico vigente contra la isla.
A través de un mensaje público, el mandatario cubano calificó las medidas como coercitivas y cuestionó que se mantenga la narrativa de que Cuba representa una amenaza para Washington. Señaló que el endurecimiento del embargo refleja una política hostil que, según autoridades de la isla, afecta directamente a la población.
"Hoy, el gobierno de EU ha anunciado nuevas medidas coercitivas que refuerzan el brutal #BloqueoGenocida, como evidencia de su pobreza moral y del desprecio a la sensibilidad y el sentido común de los estadounidenses y de toda la comunidad internacional. Nadie honesto puede aceptar la excusa de que #Cuba sea una amenaza para ese país", escribió el mandatario.
Hoy, el gobierno de #EEUU ha anunciado nuevas medidas coercitivas que refuerzan el brutal #BloqueoGenocida, como evidencia de su pobreza moral y del desprecio a la sensibilidad y el sentido común de los estadounidenses y de toda la comunidad internacional.
Nadie honesto puede…
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) May 2, 2026
El pronunciamiento de Díaz-Canel se produce en medio de un escenario económico complejo en Cuba, marcado por dificultades en el acceso a energía, alimentos y bienes básicos, situación que el gobierno atribuye en parte a las sanciones externas.
Horas antes, la administración estadounidense informó sobre nuevas restricciones dirigidas a sectores estratégicos de la economía cubana, así como sanciones contra actores vinculados al gobierno. Estas acciones forman parte de una política de presión que se ha intensificado en los últimos años, con limitaciones al comercio, financiamiento y suministro de recursos.
El embargo de Estados Unidos contra Cuba, establecido formalmente en la década de 1960, ha sido reforzado por distintas administraciones y continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambos países.




