Envía papa León XIV ayuda económica a Venezuela por terremotos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de junio de 2026.- Francisco Martínez, economista y secretario político del movimiento Vente Venezuela, describió cómo experimentó los dos terremotos que sacudieron al país la tarde del jueves 24 de junio. El primero ocurrió de magnitud 7.2 y el segundo, segundos después, alcanzó 7.5.
Martínez contó que se encontraba nadando en una piscina, ubicada en el sector del 23 de enero, cuando sintió una fuerte vibración bajo el agua, acompañada de un sonido que confundió con una falla del sistema de la instalación.
"Mientras nadaba, escuché una especie de explosión bajo el agua. Mi primera impresión fue que había explotado el compresor del sistema de la piscina. Todo ocurrió muy rápido", afirmó.

Explicó que mientras salía de la piscina, observó a niños y adultos abandonar el lugar apresuradamente, al tiempo que varias olas provocadas por el movimiento telúrico hicieron que el agua se desbordara. Su bolso terminó empapado y, tras vestirse, emprendió el camino a casa.
Fue entonces cuando comenzó a dimensionar la magnitud del desastre. En su trayecto contó que vio a personas desesperadas, sectores sin electricidad y un tráfico desordenado, especialmente por parte de motorizados que circulaban con insistentes bocinazos, lo que calificó como lo más estresante del recorrido.
Al llegar a su edificio, unos cuarenta minutos después, constató daños visibles: fisuras en paredes, cerámicas rotas y objetos caídos en su apartamento. Su televisor también resultó afectado. Aunque aún contaba con electricidad, gas e internet, el suministro de agua estaba interrumpido por posibles daños en las tuberías.

Martínez relató que, al revisar las noticias, supo de fallecidos, heridos y edificaciones colapsadas, entre ellas el Hotel Edwards, un lugar que recordaba por haber celebrado allí un Año Nuevo con su madre.
El economista, quien compartió imágenes de cómo quedó su vivienda, señaló que el aeropuerto fue cerrado, las clases suspendidas y las actividades no esenciales paralizadas.
Consideró que la tragedia golpea a un país ya afectado por severas dificultades económicas.
Finalmente, dijo que pudo comunicarse con su tía y que se disponía a visitarla, destacando que, en momentos como este, “el valor de abrazar a los seres queridos se vuelve evidente”.





