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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de octubre de 2026.- María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, murió a los 87 años, semanas después de que su desahucio de la vivienda donde residió durante siete décadas provocara movilizaciones en Madrid y reavivara el debate sobre la protección de los inquilinos vulnerables.
La mujer fue desalojada el 23 de septiembre del inmueble ubicado en el barrio de Retiro, donde vivía desde 1956. La comisión judicial ejecutó el lanzamiento después de varios intentos aplazados. Maricarmen salió del edificio en camilla y fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón.
El conflicto comenzó después de que la empresa Urbagestión adquiriera la vivienda y planteara un incremento considerable de la renta. El procedimiento judicial terminó con la resolución que permitió ejecutar el desahucio.
Tras el desalojo, la presión social aumentó. Maricarmen recibió muestras de apoyo mientras permanecía hospitalizada y posteriormente se alcanzó un acuerdo para que pudiera regresar a la vivienda con un nuevo contrato, cuya renta quedaría vinculada a sus ingresos.
Su caso también coincidió con la aprobación de dos reales decretos del Gobierno sobre vivienda. El Real Decreto-ley 26/2026 contemplaba, entre otras medidas, la suspensión de determinados desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional. Sin embargo, el Congreso acordó derogarlo el 2 de octubre.
La muerte de Maricarmen fue reportada este 7 de octubre por medios españoles, que la identificaron como una de las figuras centrales de las recientes movilizaciones por el derecho a la vivienda.




