Provoca sismo de 6.7 evacuaciones y daños en Sulawesi, Indonesia
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 16 de junio de 2026.- Un periodista que documentaba los efectos de la guerra en el sur de Líbano resultó herido mientras hacía una grabación. El hecho volvió a encender las alertas sobre los riesgos que enfrenta la prensa en zonas de conflicto y las denuncias por ataques contra comunicadores que realizan coberturas en el terreno.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales y redes sociales, el periodista libanés Hadi Hoteit habría fallecido tras recibir un disparo mientras grababa imágenes de la destrucción provocada por los enfrentamientos en territorio libanés. En el mismo incidente resultó herida la periodista Zeinab Faraj.
📹 CANLI YAYINDA ÖLÜM!
Lübnan’daki yıkımı görüntüleyen bir gazeteci, görevini yaptığı sırada vurularak hayatını kaybetti.
Gerçeği kayda alan kameralar susturulmak istenirken, dünya bir kez daha gazetecilerin hedef olduğu görüntülere tanık oldu.
🗣️ Bir gazeteciyi susturmak,… pic.twitter.com/dKI0gcwHo9
— Ferdi KRBSN (@Ferdi_Karabasan) June 16, 2026
Sin embargo, medios como Al Jazeera, Anadolu y Xinhua lo reportan como herido y que habría sido trasladado a un hospital donde recibió atención médica.
En marzo de este año, un misil impactó cerca de un equipo periodístico que realizaba una transmisión en el sur libanés, dejando heridos a dos comunicadores.
La situación no es nueva. En octubre de 2023, el camarógrafo de Reuters Issam Abdallah murió durante una cobertura en el sur de Líbano, mientras otros seis periodistas resultaron heridos. Investigaciones posteriores de organismos internacionales pidieron esclarecer si el ataque constituyó una violación al derecho internacional humanitario.
Más recientemente, la reportera libanesa Amal Khalil murió durante un bombardeo en abril de 2026, un hecho que provocó condenas de organizaciones periodísticas y denuncias de las autoridades libanesas.
“Los periodistas son civiles y deben estar protegidos”, han reiterado organismos defensores de la libertad de prensa al exigir investigaciones independientes sobre estos hechos.
Mientras continúan las hostilidades en la región, las cámaras que registran la destrucción siguen operando en uno de los escenarios más peligrosos para ejercer el periodismo.




