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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de julio de 2026.- El Tribunal de Distrito de Oslo ordenó este lunes el cambio de medida cautelar para Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, quien abandonará la cárcel de alta seguridad de Ila para cumplir arresto domiciliario.
El joven de 29 años, condenado el pasado 15 de junio a cuatro años de prisión por delitos que incluyen dos violaciones y diversos actos de violencia contra exparejas, deberá utilizar una tobillera electrónica mientras se resuelve el proceso de apelación. Esta resolución judicial modifica su situación tras haber permanecido en reclusión preventiva desde el 2 de febrero de este año, periodo durante el cual sus peticiones de libertad previa fueron rechazadas por las autoridades judiciales.
La Fiscalía noruega manifestó su desacuerdo inmediato con la nueva disposición, confirmando que interpondrá un recurso ante las instancias superiores para revertir la decisión. El argumento principal de la parte acusadora radica en el riesgo de reincidencia del procesado, quien admitió enfrentar problemas de adicción al alcohol y a sustancias ilícitas.
La sentencia en primera instancia declaró a Høiby culpable de 34 de los 39 cargos imputados, que abarcan desde agresiones físicas y amenazas hasta infracciones graves de tránsito y el incumplimiento de órdenes de alejamiento, dictaminando además el pago de una indemnización económica de 640 mil coronas noruegas para las víctimas.
El historial delictivo del joven, quien carece de estatus formal dentro de la Casa Real noruega al ser hijo de una relación previa de su madre, se ha desarrollado bajo un escrutinio público constante en el país escandinavo. Durante sus audiencias previas, la defensa intentó justificar la necesidad de su liberación apelando al delicado estado de salud de la princesa Mette-Marit, quien fue intervenida recientemente con un trasplante de pulmón debido a una fibrosis pulmonar crónica.
La determinación de este lunes garantiza que Høiby aguarde el juicio de apelación en su domicilio particular, marcando un cambio significativo en la ejecución de la medida de seguridad que le ha sido impuesta por el sistema penal.




