Investigan en España caso de persona degollada en la vía pública
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de agosto de 2026.- El Servicio de Seguridad Nacional de Armenia detuvo este martes 25 de agosto al expresidente armenio, Robert Kocharián, en el marco de una investigación por corrupción.
A Kocharián se le acusa de abuso de poder, lavado de dinero a gran escala y aceptación de sobornos durante su mandato presidencial entre 1998 y 2008.
“Esta mañana, los órganos de investigación trasladaron al presidente Kocharián al Comité Anticorrupción. Ha comenzado otro ataque de las autoridades contra el presidente Kocharián y su familia”, dijo el jefe de gabinete del segundo presidente armenio, Bagrat Mikoyán, al medio digital 24News.
Además, las autoridades practicaron registros en las viviendas del expresidente y de su hijo, Levón Kocharián, diputado de la facción armenia, quien también fue detenido.
Por su parte, la portavoz del Comité Anticorrupción armenio, Marina Ojanjanián, declaró al medio que en el marco de una causa penal por corrupción “se están llevando a cabo registros y otras acciones procesales en varias decenas de domicilios”.
Esto ocurre luego de que el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, sostuviera un enfrentamiento verbal con Levón Kocharían, en el que amenazó con enjuiciar a su padre y confiscarle sus bienes “para que no los hereden sus hijos y nietos”.
La coalición política opositora, el bloque Armenia, liderado por Kocharián, aseguró que su arresto constituye otra “manifestación cínica de un régimen que ha perdido su legitimidad y se mantiene en el poder exclusivamente mediante ilegalidades”.
A su vez, destacaron que este no es un proceso jurídico: “Es la abierta subordinación del aparato estatal a los temores políticos y al afán de venganza de una sola persona. Las campañas agresivas que siguieron inmediatamente a las amenazas lanzadas desde la tribuna parlamentaria demuestran una cosa: el régimen gobernante, al aceptar cualquier coacción externa, ha adoptado una política destinada a aislar a la oposición y destruir todo posible foco de resistencia”.
Y recalcaron que “ni el expresidente Kocharyan, ni su familia, ni nuestro equipo político pueden ser doblegados ni obligados a aceptar la situación actual”.




