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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de julio de 2026.- La Audiencia de Málaga dictó una sentencia condenatoria de 52 años de prisión en contra de un sacerdote católico hallado culpable de agredir sexualmente a cuatro mujeres. Las investigaciones judiciales confirmaron que el religioso utilizaba sustancias químicas desconocidas para inducir un estado de somnolencia profunda en sus víctimas, anulando su capacidad de consentimiento para realizar los actos delictivos y grabarlos en video.
El veredicto emitido por la sala penal determinó que los abusos ocurrieron entre los años 2015 y 2018, aprovechando la relación de confianza y orientación espiritual que el párroco mantenía con las afectadas. La resolución del tribunal enfatizó que su investidura eclesiástica resultó determinante para que las mujeres no percibieran amenazas, puesto que su función religiosa sirvió como mecanismo para despejar sospechas.
Las evidencias físicas que incriminaron al ministro de culto se localizaron en 2023 en un inmueble oficial provisto por la diócesis en Melilla. Su pareja sentimental de aquel entonces descubrió las filmaciones explícitas guardadas en un dispositivo de almacenamiento informático externo, alertando del hallazgo a las corporaciones de la Policía Nacional para el inicio de las indagatorias.
La sentencia judicial obliga al acusado a solventar una indemnización global equivalente a 439 mil dólares para el tratamiento de las secuelas psicológicas sufridas por las agraviadas. Los magistrados determinaron la responsabilidad subsidiaria del Obispado de Málaga en los pagos, señalando fallas severas en los mecanismos institucionales de vigilancia interna y selección de su personal pastoral.




