Cae el presunto responsable de tiroteo mortal en Suiza
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 31 de agosto de 2026.- Las labores de búsqueda en la región del Himalaya avanzan contrarreloj luego de que el desprendimiento de un enorme glaciar desencadenara inundaciones repentinas y deslaves masivos en los territorios de Nepal y China.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, advirtió sobre la gravedad de la contingencia al señalar que "nuestro país se enfrenta a un desastre natural de una magnitud inimaginable y desgarradora, pero avanzamos con determinación para proteger la vida de los ciudadanos". Con un saldo preliminar que supera los 900 cuerpos recuperados y miles de personas no localizadas, los rescatistas enfrentan caminos completamente arrasados y zonas de difícil acceso.
Adicionalmente, los equipos especializados procedentes de diversas naciones intensifican las tareas de excavación entre los lodazales y las estructuras colapsadas a lo largo del valle del río Trishuli, donde más de dos mil 500 edificios resultaron destruidos.
En medio del escenario crítico, el jefe adjunto del distrito de Nuwakot, E. Hawadi, puntualizó que "las dificultades son considerablemente altas, ya que no quedan carreteras operativas".
Además, los hospitales y morgues de localidades como Bharatpur permanecen desbordados ante la llegada masiva de restos mortales, obligando a los funcionarios a realizar inhumaciones provisionales previas a la toma de muestras genéticas para evitar problemas sanitarios.
El gobierno local y diversas agencias internacionales estiman pérdidas económicas valuadas en miles de millones de dólares, mientras los expertos atribuyen el origen del fenómeno al colapso repentino de masas de hielo que transformaron los cauces fluviales en corrientes destructivas.




