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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 11 de mayo de 2026.- Los 27 ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea alcanzaron este lunes un acuerdo para imponer sanciones contra colonos israelíes vinculados con actos de violencia en la Cisjordania ocupada.
La medida surge ante el incremento de ataques registrados por Naciones Unidas desde finales de 2023, periodo en el que se han intensificado las agresiones contra comunidades palestinas. Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, destacó la necesidad de actuar frente al estancamiento político al afirmar que el extremismo y la violencia deben tener consecuencias directas.
Hasta el momento, la lista de sancionados incluye a siete individuos y organizaciones, entre las que destacan movimientos como Nachala y Regavim, así como agrupaciones que financian asentamientos no autorizados. Entre los nombres señalados figura Daniella Weiss, referente del movimiento colono, y directivos de entidades que promueven la expansión en tierras que los palestinos reclaman para un futuro Estado.
Cabe destacar que el consenso en la Unión Europea fue posible tras un cambio en la postura oficial de Hungría, país que anteriormente había bloqueado estas iniciativas en el seno del organismo regional.
El gobierno de Israel manifestó un rechazo contundente ante esta resolución. Por su parte, Gideon Sa'ar, ministro de Asuntos Exteriores israelí, calificó la decisión como arbitraria y política, argumentando que su país mantendrá el derecho de su población a establecerse en lo que consideran su patria.
La autoridad israelí cuestionó además que la Unión Europea establezca paralelismos al sancionar simultáneamente a representantes de Hamás, lo cual consideró una equivalencia moral distorsionada frente a las actividades de sus ciudadanos en los asentamientos.
Las sanciones surgen en un contexto donde cerca de 700 mil israelíes residen en aproximadamente 160 asentamientos dentro de Cisjordania y Jerusalén Este. Organizaciones internacionales han documentado más de mil 800 ataques solo durante el año pasado, incluyendo incendios de vehículos y propiedades agrícolas.
Mientras se concluyen los detalles legales para la implementación oficial de estas medidas en Europa, diversos países miembros continúan presionando para prohibir la entrada de productos fabricados en dichas zonas de ocupación.




