Arrestan a sospechoso del homicidio del cantaor flamenco Matías de Paula
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 20 de mayo de 2026.- La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que sus fuerzas armadas todavía no han empleado la totalidad de su capacidad operativa frente a las presiones de Occidente. El cuerpo militar acusó a los gobiernos de Estados Unidos e Israel de ignorar los tropiezos estratégicos que han sufrido previamente en la región, profundizando el clima de incertidumbre sobre la reactivación de un conflicto abierto.
Por medio de un pronunciamiento oficial, la organización armada desestimó las advertencias lanzadas desde Washington y Tel Aviv, señalando que su preparación se demostrará directamente en las áreas de combate.
"Somos hombres de guerra y verán nuestro poder en el campo de batalla, no en comunicados vacíos ni en páginas virtuales", sentenció la institución defensiva en su mensaje oficial.
Estas manifestaciones coinciden con los señalamientos del ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, quien anticipó que una escalada bélica derivará en escenarios inesperados para el ejército estadounidense. Las precisiones del canciller surgieron pocas horas después de que el presidente Donald Trump emitiera un ultimátum dirigido a Teherán, exigiendo la firma de un tratado de paz definitivo en un plazo de pocos días.
Cabe recordar que el mandatario norteamericano optó por congelar una incursión armada a gran escala debido a la intervención de sus aliados en el golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. En la última oferta de la Casa Blanca, se condiciona el cese de hostilidades a que Irán entregue cerca de 970 libras de uranio enriquecido al 60 por ciento y conserve una única instalación nuclear, además de recibir menos del 25 por ciento de sus fondos congelados en el exterior.
Las contrapropuestas de Teherán exigen la suspensión total de los combates en todos los frentes de la región, incluyendo las zonas de conflicto en el Líbano, el levantamiento absoluto de las restricciones económicas y el reconocimiento formal de su jurisdicción sobre el Estrecho de Ormuz. La postura oficial del régimen islámico establece que las negociaciones del ámbito nuclear se posterguen hasta que se consolide una tregua definitiva que garantice la estabilidad regional.




