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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 30 de agosto de 2026.- Cambiar el color del cabello es una práctica muy común para renovar la imagen. Sin embargo, muchas veces desconocemos los daños a los que podemos exponer nuestro cabello debido a los químicos agresivos.
Deshidratación y resequedad extrema, cabello débil y maltratado, y hasta pérdida de elasticidad son algunos de los daños que puede experimentar el cabello.
Ante esto, la dermatóloga Fabiana Ortega de Schmitt ofreció algunos consejos para minimizar ese daño y lograr que una renovación de look no resulte en un cabello maltratado y reseco.

Espaciar los procedimientos químicos cuando sea posible, utilizar productos de calidad y realizar tratamientos acondicionadores posteriores son algunas de las recomendaciones que ofreció la experta a Quadratín Hispano.
Además, precisó la importancia de evitar combinar múltiples agresiones químicas en una misma sesión, pues esto genera un mayor daño. Por último, destacó que se debe proteger el cabello del calor excesivo de secadores y planchas.
Y es que, con el tinte, sometemos el cabello a algunos daños, pero si a ello le agregamos el secado y planchado, será mucho más lo que nuestra melena sufrirá. Por ello, es recomendable disminuir esas prácticas y permitir que el cabello descanse y respire.
Además, puedes usar aceite de coco o de oliva, o una mascarilla de miel y aceite, para devolver la hidratación y suavidad al cabello y evitar que los daños sean más graves.




