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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 18 de septiembre de 2026.- Un cráter de gran tamaño, más ancho que el Coliseo romano, fue identificado en la Luna dos años después de su formación, convirtiéndose en el mayor impacto reciente conocido en el sistema solar.
Las imágenes del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) revelaron que el agujero, de 728 pies de diámetro y 141 pies de profundidad, surgió tras el choque de un fragmento de asteroide o cometa del tamaño de un edificio de tres a seis pisos.
El impacto ocurrió entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, pero pasó desapercibido para los telescopios terrestres y espaciales.
Las primeras imágenes de baja resolución quedaron enterradas entre miles de datos hasta agosto de 2025, cuando el equipo científico detectó la anomalía y posteriormente confirmó el hallazgo con fotografías detalladas.
El cráter, nombrado en honor a Thomas McGetchin, triplica el tamaño del anterior récord registrado por el LRO hace una década. El golpe levantó material lunar a más de 66 millas de distancia y expulsó polvo en un ángulo más alto de lo esperado, según Mark Robinson, autor principal de uno de los estudios publicados en Science Advances.
Una investigación paralela identificó una zona fría de cuatro millas alrededor del cráter, evidencia de que la capa superficial del suelo lunar quedó aflojada por el impacto. El científico David Paige comparó el fenómeno con “jardinería”, al describir cómo los impactos remueven y redistribuyen el regolito.
El LRO, en órbita desde 2009, ha demostrado que la superficie lunar cambia más rápido de lo que se creía, la última pulgada del suelo se voltea cada 80 mil años por material eyectado. Esto implica que incluso las huellas del Apolo desaparecerán con el tiempo.
El siguiente paso será calcular el riesgo que estos eventos representan para la futura base lunar de la NASA, ya que conocer la trayectoria del material expulsado permitirá reforzar estructuras y reducir daños potenciales.




