Determina tribunal que migrantes detenidos no pueden pedir fianza
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de octubre de 2026.- La familia de Marilú Paredes, una venezolana de 66 años deportada desde Estados Unidos a la República Centroafricana, solicita apoyo económico y asesoría legal para ayudarla a salir de Bangui, la capital del país africano, y buscar una vía para reunirse con sus seres queridos.
El caso se conoció después de que Paredes fuera trasladada junto con otras nueve mujeres desde Luisiana hasta África. Según los testimonios difundidos por las afectadas, el grupo creyó que sería llevado a Miami, donde continuaría su proceso de detención migratoria, pero terminó en la República Centroafricana.
De acuerdo con el relato de su hija, Maylú López, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a su madre cuando acudió a una de sus presentaciones migratorias obligatorias.
“Fue deportada a Bangui, República Centroafricana, un país completamente desconocido para ella, donde actualmente se encuentra sola, sin familiares ni una red de apoyo”, escribió López en el llamado de ayuda difundido por la familia.
La hija también denunció que las autoridades migratorias retuvieron el pasaporte de Paredes, lo que, según explicó, dificulta los trámites para conseguir documentos de viaje y explorar alternativas legales para su regreso.
La familia sostiene que la mujer contaba con una protección migratoria que impedía su deportación a Venezuela y busca asesoría jurídica para revisar las circunstancias de su traslado.
La separación también afecta al esposo de Paredes, con quien lleva más de 40 años de matrimonio. Según su hija, el hombre atraviesa una recuperación médica después de sufrir complicaciones de salud que derivaron en la amputación de su pierna izquierda por encima de la rodilla.
La campaña de recaudación de fondos busca cubrir gastos legales y documentales para encontrar una solución que permita a Paredes reunirse con su familia. El enlace de GoFundMe difundido por sus allegados es: https://gofund.me/d77d55c37.
El caso ocurre en el contexto de las deportaciones estadounidenses hacia terceros países. Human Rights Watch informó el 8 de octubre que más de 500 personas habían sido trasladadas desde Estados Unidos a países africanos entre enero de 2025 y agosto de 2026, según su análisis de datos migratorios.




