Acusan a hombre de Jersey City por operar red de productos falsificados
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de marzo de 2026.- Un empresario del sector médico en Estados Unidos fue sentenciado a 13 años de prisión por encabezar un esquema masivo de fraude contra el programa Medicare, considerado uno de los casos recientes más relevantes en materia de delitos sanitarios.
Se trata de Harold Al Knowles, propietario de laboratorios en Houston, quien además deberá pagar 229 millones de dólares como restitución, de acuerdo con información judicial del caso. La investigación documentó que el acusado promovía pruebas genéticas innecesarias para facturar servicios al sistema público de salud.
"Harold "Al" Knowles, propietario de un laboratorio en Houston, fue sentenciado recientemente por orquestar un extenso esquema de fraude al programa Medicare. Promovía pruebas genéticas innecesarias, pagaba sobornos y explotaba a los pacientes mediante telemarketing engañoso", dice una publicación del FBI Houston.
De acuerdo con expedientes federales, Knowles operó una red que obtenía muestras de ADN de pacientes mediante campañas de telemarketing engañosas, muchas veces sin justificación médica. Posteriormente, dichas pruebas eran utilizadas para presentar reclamaciones fraudulentas a Medicare.
🚨 13 years in prison. $229 MILLION in restitution. One massive healthcare conspiracy.
Houston lab owner Harold "Al" Knowles was recently sentenced for orchestrating a sprawling Medicare fraud scheme. He pushed unnecessary genetic tests, paid kickbacks, and exploited patients… pic.twitter.com/vvrxv0ql16
— FBI Houston (@FBIHouston) March 23, 2026
El esquema incluyó el pago de sobornos a intermediarios y empresas de telemedicina para conseguir órdenes médicas, aun cuando los profesionales involucrados no trataban directamente a los pacientes ni utilizaban los resultados en su atención.
Las autoridades estadounidenses estiman que el entramado generó cientos de millones de dólares en facturación indebida, al aprovecharse de beneficiarios, en su mayoría personas mayores.
El caso fue investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos y la Unidad de Control de Fraude de Medicaid de Texas, como parte de un operativo nacional contra el fraude en el sector salud.
Este tipo de delitos forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para frenar esquemas que explotan programas públicos y afectan a poblaciones vulnerables.




