Acusan a mujeres de profanar manantial en México; intentan lincharlas
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 5 de mayo de 2026.- El colapso de la mina La Ciscuda, ubicada en el municipio de Sutatausa, en Colombia se transformó en tragedia tras confirmarse el deceso de nueve trabajadores que quedaron atrapados bajo los escombros.
La emergencia, reportada en el departamento de Cundinamarca, movilizó a los cuerpos de socorro hacia la explotación de carbón administrada por la empresa Carbonera Los Pinos S.A.S., donde una detonación interna afectó de forma directa a un grupo de 15 operarios que cumplían con su jornada laboral.
Equipos de emergencia lograron extraer con vida a seis mineros, quienes presentaban diversas lesiones producto de la onda expansiva. Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, informó que los sobrevivientes fueron trasladados de inmediato al Hospital Regional El Salvador, situado en la localidad de Ubaté, para recibir asistencia médica especializada. El entorno del yacimiento permanece custodiado por especialistas que evalúan la estabilidad del terreno para prevenir nuevos desprendimientos en la zona del siniestro.
La Agencia Nacional de Minería (ANM) reveló que el complejo minero había recibido una inspección técnica el pasado 9 de abril. Durante dicho procedimiento, la entidad emitió una serie de recomendaciones estrictas para mejorar los protocolos de seguridad; sin embargo, las causas exactas que detonaron el incidente actual aún son materia de investigación.
Esta situación pone bajo la lupa las condiciones de trabajo en el sector extractivo, un tema de interés incluso para observadores en Estados Unidos debido a los estándares internacionales de seguridad industrial.
Representantes de la Cruz Roja Colombiana se desplazaron al sitio para implementar programas de apoyo psicológico dirigidos a las familias de las víctimas y a los trabajadores afectados. Mientras las autoridades judiciales inician los peritajes correspondientes, la ANM reiteró que la prioridad actual es el acompañamiento a los deudos y el seguimiento del estado de salud de los seis rescatados que permanecen bajo observación clínica.




