Acusan a hombre por presunto asesinato de su sobrina en el Bronx
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 11 de septiembre de 2026.- El exjugador de la NFL LeShon Johnson, de Broken Arrow, Oklahoma, fue sentenciado a 60 meses de prisión federal por operar una red de crianza y tráfico de perros destinados a peleas ilegales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó por medio de un comunicado que Johnson también deberá cumplir tres años de libertad supervisada y pagar una multa de 30 mil dólares, luego de que un jurado lo declarara culpable de seis cargos relacionados con peleas de perros.
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, Johnson dirigía desde al menos 2007 una operación dedicada a criar y vender perros de pelea con fines de lucro. Anteriormente había operado el establecimiento Krazyside Kennels y posteriormente utilizó el nombre Mal Kant Kennels.
Las autoridades confiscaron 190 perros de su propiedad, una cifra que el Departamento de Justicia calificó como la mayor cantidad de animales incautados a una sola persona en un caso federal de peleas de perros.
“LeShon Johnson enfrentará la justicia por construir otro esquema de peleas de perros particularmente atroz y violento”, afirmó el fiscal general asociado Stanley E. Woodward Jr. Añadió que las peleas de perros son un delito grave en los 50 estados.
El fiscal general adjunto principal de la División de Energía y Recursos Naturales, Adam Gustafson, señaló que Johnson continuó traficando perros para peleas ilegales pese a una condena estatal por conducta similar en 2004.
“El acusado operaba un negocio que promovía y se beneficiaba de la crueldad animal”, dijo el fiscal federal para el Distrito Este de Oklahoma, Christopher J. Wilson.
El FBI indicó que durante el juicio se presentó evidencia de que Johnson promocionaba algunos de sus perros como campeones y grandes campeones, en referencia a animales que habían ganado tres o cinco peleas.
Según el Departamento de Justicia, Johnson también obtenía cientos de miles de dólares mediante la venta de camadas de cachorros y derechos de reproducción vinculados con perros utilizados en peleas.
El caso fue investigado por la oficina del FBI en Nueva Orleans y su agencia residente en Shreveport. Johnson había sido declarado culpable en agosto de 2025 de tres cargos por posesión de perros destinados a peleas y tres por su venta para ese propósito.




