Azota inundación a Colombia; emergencia y damnificados en Nariño
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 26 de enero de 2026.- La crisis climática en el suroeste de Colombia escaló este domingo tras el desbordamiento del río Iscuandé, situación que mantiene en emergencia a setecientas familias del municipio de Santa Bárbara.
La Defensoría del Pueblo confirmó que las precipitaciones iniciadas el pasado jueves provocaron la destrucción total de doscientas viviendas y daños parciales en otras 800, sumando mil inmuebles afectados. Esta catástrofe ha movilizado a las autoridades de Estados Unidos y organismos internacionales para monitorear el impacto en la región, donde el agua alcanzó tanto el área urbana como 28 zonas rurales.
El impacto del agua no solo derribó estructuras, sino que paralizó la vida cotidiana con la interrupción de los servicios públicos, las clases y la atención hospitalaria. Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño, enfatizó que la administración estatal coordina esfuerzos para gestionar el apoyo requerido, mientras que el alcalde Sifredo Barrios Pinillos calificó la situación como una crisis humanitaria por la falta de alimentos y artículos de pernocta.
La preocupación institucional crece debido a que las inundaciones han dispersado serpientes y alacranes en las zonas habitadas, incrementando los riesgos para los damnificados que permanecen en el área.
Personal de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres realiza evacuaciones preventivas hacia puntos seguros para proteger a la población vulnerable, principalmente niños y adultos mayores. Hasta el momento, 40 personas han recibido atención médica por cuadros clínicos asociados a la contingencia, aunque el reporte oficial descarta víctimas mortales o heridos de gravedad.
Las brigadas de auxilio mantienen el monitoreo en la parte alta del río debido a que el clima persiste inestable, lo que dificulta el acceso de suministros y la consolidación del censo total de afectados en EU y las zonas limítrofes.


