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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 1 de mayo de 2026.- Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos bloqueó el envío por correo de la píldora abortiva mifepristona, al determinar que su distribución deberá realizarse únicamente de forma presencial en clínicas autorizadas, en una decisión que reaviva el debate legal sobre el acceso al aborto tras la anulación de Roe v. Wade.
El fallo fue emitido por el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, con sede en Nueva Orleans, y responde a una demanda impulsada por autoridades de Luisiana que cuestionaron las disposiciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos, las cuales permitían desde la pandemia de Covid 19 la prescripción y envío del medicamento por telemedicina.
Los jueces argumentaron que el esquema actual facilitaba que proveedores ubicados fuera del estado enviaran el fármaco a residentes de Luisiana, lo que, a su juicio, contraviene la legislación estatal que prohíbe el aborto en la mayoría de los casos.
La resolución respalda parcialmente un fallo previo de un tribunal de distrito que consideró que las normas federales podían interferir con leyes locales restrictivas.
La mifepristona fue aprobada en el año 2000 por la FDA como un método seguro y eficaz para interrumpir embarazos tempranos, generalmente en combinación con misoprostol.
Durante más de dos décadas, el organismo ha evaluado su uso a través de diversos estudios clínicos y sistemas de monitoreo. Sin embargo, el acceso al medicamento se flexibilizó en 2021, cuando se eliminó el requisito de consultas presenciales, permitiendo su distribución por correo.
Tras la decisión de la Corte Suprema en 2022 que anuló la protección federal al aborto, varios estados implementaron prohibiciones o severas restricciones, lo que incrementó el uso de servicios de telemedicina para acceder a este tipo de tratamientos. En 2024, el máximo tribunal evitó pronunciarse de fondo sobre la regulación de la mifepristona al desechar una demanda por falta de legitimación de los demandantes.
El reciente fallo del Quinto Circuito no es definitivo y se anticipa que el caso escale nuevamente ante la Corte Suprema de Estados Unidos, lo que podría definir el alcance de la autoridad federal frente a las legislaciones estatales en materia de salud reproductiva.




