Confirman las 2 primeras muertes por sarampión en Pensilvania
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de agosto de 2026.- Lillian Smart, una niña de ocho años de Ruston, Luisiana, falleció tras contraer la infección por la ameba Naegleria fowleri, comúnmente llamada ameba come cerebros, que se encuentra en aguas dulces templadas, según informó su familia.
“Anoche, Lillian corrió de nuestros brazos a los brazos de Jesús. Las lesiones en su cerebro eran demasiado graves para que su pequeño cuerpo pudiera recuperarse. Todos hicimos lo posible por mantenerla con vida. Tenemos el corazón destrozado y, sinceramente, no sabemos qué hacer a continuación”, dijeron sus padres, Daniel y Rebecca Smart, el domingo en una publicación en Facebook.
El Departamento de Salud de Luisiana confirmó que la menor se contagió probablemente mientras nadaba en el lago Claiborne, una reserva de agua dulce templada en el norte del estado.
Este representa el primer caso confirmado de esta infección en Luisiana desde el año 2013.
Por su parte, el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, lamentó la muerte de la niña.
“Me entristece profundamente la noticia del fallecimiento de Lillian. Les pedimos que se unan a Sharon y a mí en oración por la familia Smart y toda la comunidad de Ruston en estos momentos difíciles”, escribió Landry desde su cuenta de X.
Heartbroken over the news of Lillian’s passing.
Please join Sharon and me in prayer for the Smart family and the entire Ruston community during this time. https://t.co/5jxzMbTmqy
— Governor Jeff Landry (@LAGovJeffLandry) August 23, 2026
La Naegleria fowleri, también conocida como ameba come cerebros, vive en cuerpos de agua dulce y cálida y generalmente se contrae al nadar durante los meses de verano, según indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
Las personas no pueden contraer una infección por Naegleria fowleri al ingerir agua que contenga la ameba, y esta no se transmite de persona a persona, pero si el agua contaminada con la ameba entra por la nariz y llega al cerebro, puede causar una infección llamada meningoencefalitis amebiana primaria y, aunque es poco común, casi siempre es mortal, según los CDC.




