Interceptan F-16 a un avión civil cerca de Mar-a-Lago en Florida
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 30 de marzo de 2026.- El encargado de la política fronteriza de la administración federal, Tom Homan, informó este domingo que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continuarán asistiendo en las labores de seguridad aeroportuaria.
Esta medida se mantendrá vigente hasta que las terminales aéreas recuperen su capacidad operativa total, a pesar de la orden ejecutiva reciente para cubrir los salarios del personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La presencia de oficiales de inmigración en los aeropuertos responde a un déficit de personal en la TSA, que reportó la renuncia de 500 agentes la semana pasada debido al cierre parcial del gobierno que suma ya 40 días. Homan explicó que si menos empleados de seguridad regresan a sus puestos, el despliegue de elementos de ICE será mayor para garantizar la protección de los pasajeros ante un entorno de amenazas crecientes.
La falta de un acuerdo en el Poder Legislativo mantiene paralizado al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Mientras el Senado aprobó una propuesta que excluye el financiamiento para operativos de remoción de inmigrantes, la Cámara de Representantes rechazó dicho plan e impulsó una extensión de 60 días que sí contempla fondos para ICE. Esta dualidad de criterios legislativos ha dejado la resolución del conflicto presupuestario en un punto muerto.
A diferencia de otras agencias como FEMA o la Guardia Costera, ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) operan con recursos provenientes de partidas presupuestarias previas. Esta solvencia financiera permite que sus agentes asuman roles de apoyo en sectores críticos, mientras los demócratas insisten en condicionar cualquier nuevo presupuesto a reformas profundas en las tácticas de control migratorio.
El desempeño de ICE y CBP enfrenta críticas severas tras incidentes registrados en Minneapolis a principios de año, donde dos ciudadanos estadounidenses perdieron la vida en operativos de estas agencias.
Homan, quien asumió el control de dichas operaciones tras los hechos, rechazó las exigencias de la oposición sobre nuevas regulaciones y señaló que el presupuesto bloqueado actualmente incluye 120 millones de dólares destinados precisamente a la adquisición de cámaras corporales para los oficiales.




