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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 19 de agosto de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una nueva ofensiva económica contra Irán y advirtió que cualquier país que facilite apoyo financiero, comercial o institucional a Teherán enfrentará consecuencias económicas.
A través de Truth Social, Trump calificó la estrategia como la operación económica más devastadora aplicada contra un país y la describió como una campaña de “guerra económica” y aislamiento “a una escala sin precedentes”. También la denominó un “Día D económico”.
"Hoy anuncio la operación económica más demoledora jamás emprendida contra país alguno! Se tratará de una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes. Su armada ha desaparecido, su fuerza aérea ha sido destruida, sus fábricas militares son ahora escombros, su moneda carece de valor y su país pende de un hilo", expresó en la red social.
El mandatario señaló como objetivos el contrabando de petróleo, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, las líneas de intercambio financiero, los registros de embarcaciones y las empresas fachada que, según Washington, permiten a Irán mantener ingresos y evadir sanciones.
“Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen cualquier tipo de salvavidas a Irán enfrentará por sí mismo tremendas consecuencias económicas”, advirtió Trump.
La amenaza amplía la presión estadounidense más allá de las entidades iraníes y apunta también a terceros países que mantengan mecanismos de asistencia con Teherán.
La medida se produce mientras continúa el conflicto entre Estados Unidos e Irán y después de que expirara, sin avances decisivos, el plazo de 60 días contemplado en un acuerdo alcanzado en junio para intentar poner fin a las hostilidades.
El Departamento del Tesoro ya había intensificado durante 2026 las sanciones contra redes vinculadas con las exportaciones de petróleo iraní, operaciones marítimas y mecanismos utilizados para evadir las restricciones estadounidenses.
La tensión también ha repercutido en los mercados energéticos. El crudo Brent cerró el miércoles en 91.62 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate terminó en 85.83 dólares, ante la incertidumbre sobre el tráfico en el estrecho de Ormuz.




