Superinteligencia: el nuevo término que ordenó Trump en la Casa Blanca
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de septiembre de 2026.- La Marina de los Estados Unidos intensificó sus planes para integrar sistemas de energía dirigida de alta potencia en sus embarcaciones de guerra, con el propósito de reducir la dependencia de proyectiles convencionales de alto costo frente al despliegue continuo de drones enemigos.
El jefe de Operaciones Navales, almirante Daryl Caudle, explicó que la adopción de estas tecnologías busca optimizar la capacidad defensiva de los buques al reservar los misiles guiados para amenazas de mayor alcance o potencial destructivo.
"La mayor ventaja de la energía dirigida es la resistencia. Un buque lleva un número finito de misiles, y cada interceptor defensivo que disparáramos es un arma menos disponible para la siguiente acción", declaró el mandatario militar.
La estrategia responde al desproporcionado costo operativo que representa emplear proyectiles de un millón de dólares para derribar aeronaves no tripuladas cuyo valor de fabricación oscila en los cinco mil dólares.
Actualmente, el destructor USS Preble opera como plataforma de pruebas activas al contar con el sistema HELIOS, desarrollo tecnológico de Lockheed Martin que combina láseres de alta energía con capacidades de vigilancia y deslumbramiento óptico.
Las autoridades navales contemplan implementar estos equipos en contenedores modulares para la flota existente, al tiempo que diseñan las futuras embarcaciones con mayor capacidad de generación eléctrica y gestión térmica para sostener el uso continuo de estas armas.




