El rostro detrás del gramófono: Lincoln Fox y su guiño a Liam Ramos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de febrero de 2026.- El histórico espectáculo de medio tiempo protagonizado por Bad Bunny en el Levi’s Stadium continúa revelando detalles significativos sobre su carga simbólica. Recientemente se confirmó que el menor encargado de recibir un gramófono de manos del artista puertorriqueño es el actor infantil Lincoln Fox, quien personificó una versión joven del cantante en un segmento que aludió de forma directa a la crisis migratoria actual.
Fox utilizó sus canales oficiales para expresar la relevancia de su participación en el evento deportivo más visto de Estados Unidos. "Recordaré este día para siempre, fue mi mayor honor", manifestó el pequeño intérprete.
La escena mostró al menor observando una televisión antigua antes de que el boricua le entregara el premio, un gesto que en redes sociales y medios de comunicación fue interpretado como un mensaje de esperanza frente a las recientes políticas gubernamentales.
Un homenaje a la resistencia inmigrante
La puesta en escena generó una reacción inmediata debido al notable parecido del actor con Liam Ramos, un niño de origen ecuatoriano de cinco años que fue capturado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis hace menos de un mes. El caso de Ramos, quien pasó dos semanas en un centro de detención en Texas tras ser separado de su entorno, se ha convertido en un emblema de las críticas hacia la administración de Donald Trump por el trato a familias que esperan resolución de asilo.
Aunque cadenas como ESPN y Variety aclararon que el menor en el escenario era un profesional y no el propio Ramos, el simbolismo no pasó desapercibido para el público. El propio Lincoln Fox acompañó su mensaje con una dedicatoria directa hacia la situación del menor ecuatoriano, afirmando que todos merecemos paz y amor en Estados Unidos, un país construido y hogar de tantos inmigrantes trabajadores.
El cierre del espectáculo, donde se escuchó la frase God Bless America seguida del nombre de todos los países del continente, reforzó la intención de la producción por visibilizar la identidad latina. La participación de Fox no solo representó el pasado del artista, sino que funcionó como un respaldo mediático hacia los derechos de los menores inmigrantes que atraviesan procesos judiciales similares al de la familia Ramos en territorio estadounidense.


