Solicita Sabrina Carpenter orden de restricción contra presunto acosador
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de junio de 2026.- Un fuerte conflicto legal sacude el ámbito del ambientalismo en los Estados Unidos luego de que la drag queen y ecologista Pattie Gonia, nombre artístico de Wyn Wiley, exigiera públicamente a la firma de ropa Patagonia que desista de una demanda por infracción de marca registrada.
El litigio, iniciado a principios de año, contempla una compensación económica simbólica de un dólar, pero obliga al pago de costos legales que podrían superar el millón de dólares. Ante esta situación, la creadora digital recurrió a sus plataformas virtuales para frenar la presión jurídica de la compañía, argumentando que la acción legal representa una contradicción directa hacia los valores ecológicos que la corporación promueve a nivel global.
La disputa escaló en la esfera pública debido al impacto directo que tiene sobre el equipo de trabajo y los proyectos de inclusión de la activista, quien cuenta con más de dos millones de seguidores en redes sociales. Por su parte, Wiley manifestó que el proceso no constituye un conflicto de propiedad intelectual genuino, sino un intento de censura por parte de una entidad con mayores capacidades financieras.
Al fijar su postura sobre el desarrollo del caso, la defensora de los derechos colectivos declaró: “Esto no es un conflicto de marca, es una corporación que intenta silenciar a una activista”.
Este enfrentamiento legal contrasta con la trayectoria de Pattie Gonia, personaje que desde su aparición en el año 2018 ha logrado recaudar más de 3.7 millones de dólares destinados a agrupaciones sin fines de lucro enfocadas en la justicia social y ambiental. La relevancia de su labor civil le ha valido reconocimientos internacionales en los últimos años como una de las figuras jóvenes más influyentes en la protección del entorno natural.
La resolución de esta demanda en los juzgados norteamericanos marcará un precedente importante sobre las relaciones y tensiones existentes entre las grandes corporaciones de insumos deportivos y las comunidades de activistas independientes en el país.




