Lidera Centroamérica el crecimiento de remesas en la región este año
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de febrero de 2026.- El flujo de capital enviado por migrantes hacia Latinoamérica y el Caribe alcanzará un nuevo máximo histórico este año, al proyectarse una recepción total de 174 mil 400 millones de dólares.
Según el último reporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), esta cifra representa un incremento de 11 mil 700 millones de dólares en comparación con el periodo anterior, consolidando una racha de 16 años de crecimiento constante en la región pese a los desafíos en las políticas fronterizas de Estados Unidos.
La dinámica de estos envíos muestra un comportamiento sobresaliente en el istmo centroamericano, donde se estima un repunte del 20.4 por ciento. Este fenómeno responde a una estrategia de anticipación de los trabajadores migrantes ante la incertidumbre por los cambios en las normativas estadounidenses.
Muchos residentes han optado por movilizar sus ahorros con mayor frecuencia para asegurar el sustento de sus familias antes de que se implementen posibles restricciones adicionales o el impuesto del 1 por ciento previsto para el próximo año.
Honduras encabeza las proyecciones de crecimiento con un alza estimada del 26 por ciento, seguido por Guatemala con un 20.2 por ciento y Nicaragua con el 18.2 por ciento. En esta subregión, la dependencia del mercado laboral norteamericano es determinante, ya que el 73.5 por ciento de los recursos provienen directamente de la economía estadounidense, lo que vuelve a estos países altamente vulnerables a las fluctuaciones en la demanda de empleo y las leyes migratorias locales.
México y naciones andinas
En el cono sur y las naciones andinas, el panorama también es positivo con un crecimiento proyectado del 10.9 por ciento. A diferencia de Centroamérica, Sudamérica presenta una mayor diversificación en el origen de sus fondos, con un 36.2 por ciento de los envíos procedentes de Europa, principalmente de España, y un 35.7 por ciento desde Estados Unidos. Ecuador figura entre los países con mayor avance con un 6.1 por ciento, mientras que Bolivia destaca por un flujo intrarregional importante desde Argentina, Brasil y Ecuador.
Por su parte, México se mantiene como el receptor individual más grande del continente con una estimación de 61 mil 810 millones de dólares, aunque experimentará un retroceso del 4.5 por ciento. El organismo financiero explica que esta baja se debe a un efecto comparativo tras los picos extraordinarios de 2024, cuando los connacionales aprovecharon las fluctuaciones cambiarias para enviar sumas atípicas. Actualmente, la capacidad de ahorro de esta comunidad parece haber llegado a un punto de estabilización.
La resiliencia de estos capitales es vital para el consumo interno de millones de hogares, considerando que el 56.7 por ciento de los migrantes de la región reside en Norteamérica. Las autoridades financieras vigilan ahora el impacto que tendrá el nuevo gravamen a las remesas a partir de 2027, evaluando si el flujo económico podrá resistir los costos adicionales en las transferencias internacionales.


