Tras bambalinas
Regreso trumpista ¿Pena de muerte de la edad media?
Al parecer, las propuestas de Donald Trump para endurecer aún más el derecho en su país se le están revirtiendo. Con el reciente intento de ataque al presidente por parte de un hombre armado, se pretende ratificar que quien a hierro mata, a hierro muere, por el posible atentado contra el mandatario. No hay que olvidar que ya ha tenido dos ataques anteriores. La agresión reciente se produjo, como se ha mencionado, durante la Cena de los Corresponsales en la Casa Blanca y solo resultó herido un miembro de la defensa. No es raro que ello haga surgir en la mente de Trump un endurecimiento mayor en la pena de muerte que se aplica en 27 de sus estados, y llegue a aplicar, incluso, la ley de las ordalías de aquella oscura Edad Media.
SE INSISTE, EL ESTADO NO ES DUEÑO DE LA VIDA DE SUS HABITANTES
Con el retorno a las etapas oscuras de la humanidad, cuando la muerte no tenía ningún toque humano, como se piensa imponer en Estados Unidos con la presidencia de Donald Trump, se pretende volver a los viejos tiempos de la muerte por fusilamiento, ahorcamiento, gases de mucha transición y quizá a aquellos tipos de muerte que configuraron el derecho en muchos países en la Edad Media. La aparición de los humanistas, que lograron vencer esa crueldad e imponer otro tipo de derecho, parece que va al colapso también, porque tanto Trump como Benjamín Netanyahu han decidido otro tipo de derecho para aplicarlo a sus enemigos, cuando existe el principio de que el Estado no es dueño de la vida de sus habitantes.
NETANYAHU VIOLA EL DERECHO AL IMPONER PENAS EXCLUSIVAS
Agobiado, al parecer, por un cáncer maligno que tal vez le ratifica en su maldad, Benjamín Netanyahu ha decidido instalar la pena de muerte solo para los palestinos, creando así una definición individual del derecho. La postura humanística que señala que las penas no pueden partir de la pobreza, el color de la piel, la edad, el sexo, etcétera, se contrapone tanto en Trump como en Netanyahu, cuestión que no es rara si los hemos visto desaparecer gente de la manera más cruel. Lo singular es que el primero reclamó a México el presunto maltrato dado a la muerte de dos agentes de la CIA que trabajaban ilegalmente en el país, ocurrida en un accidente. Cosa que, por otra parte, es falsa, ya que se dio a esa circunstancia el trato humanitario requerido.




