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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 14 de abril de 2026.- El Ministerio de Ambiente de Colombia aprobó un protocolo oficial que regula la eutanasia del hipopótamo común (Hippopotamus amphibius) como parte de una estrategia para contener la expansión de esta especie invasora en el país.
La medida contempla el sacrificio controlado de hasta 80 ejemplares, descendientes de los animales introducidos ilegalmente en la década de 1980 por el narcotraficante Pablo Escobar.
De acuerdo con la resolución, la eutanasia será aplicada únicamente como último recurso, cuando alternativas no letales como la esterilización o la reubicación no sean viables.
El documento establece procedimientos técnicos, sanitarios y de bienestar animal que deberán seguir las autoridades ambientales, en coordinación con distintas entidades.
El país cuenta con protocolos que orientan la implementación de las acciones para el manejo del hipopótamo como especie exótica invasora.
Estos incluyen lineamientos para la translocación, la eutanasia y la disposición final, que deben ser aplicados por las autoridades… pic.twitter.com/HRaRCSd5Wx
— MinAmbiente Colombia (@MinAmbienteCo) April 13, 2026
El Gobierno prevé que la implementación inicie en el segundo semestre de 2026, tras el cambio de administración programado para el 7 de agosto.
La expansión de estos animales en la cuenca del río Magdalena ha sido documentada en los últimos años, con impactos sobre ecosistemas cenagosos y especies nativas.
El director del Instituto Humboldt, Hernando García, respaldó la decisión al señalar que el crecimiento de la población de hipopótamos afecta de manera significativa el equilibrio ambiental. Indicó que tanto la translocación como la eutanasia son herramientas necesarias para reducir el número de ejemplares y mitigar los daños ecológicos. El instituto acompañará técnicamente al Ministerio de Ambiente en la ejecución de estas acciones.
La medida ha generado reacciones en sectores sociales y políticos, especialmente en Puerto Triunfo, Antioquia, donde se ubica la antigua Hacienda Nápoles, hoy convertida en atractivo turístico.
Habitantes de la zona han expresado preocupación por posibles afectaciones económicas derivadas de la reducción de la población de estos animales. Asimismo, desde el ámbito legislativo se han manifestado posturas en contra del sacrificio, con llamados a priorizar métodos no letales.




