Refuerza EU ciberseguridad en sector de activos digitales
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de abril de 2026.- Los precios al consumidor en Estados Unidos registraron un incremento del 0.9 por ciento durante el mes de marzo, impulsados principalmente por el conflicto bélico con Irán, que disparó los costos de los combustibles. Con este ajuste, la tasa de inflación anual alcanzó el 3.3 por ciento, situándose en su nivel más alto de los últimos dos años debido a la inestabilidad en los mercados energéticos del Medio Oriente.
El sector de las gasolinas fue el más afectado con un aumento del 21.2 por ciento, lo que representa la mayor subida mensual reportada en las estaciones de servicio desde 1967. Aunque el pasado martes se anunció un cese al fuego de dos semanas, los precios no han mostrado un descenso significativo. La asociación AAA informó que el promedio del galón de gasolina se ubicó este viernes en 4.15 dólares, apenas 2 centavos menos que la jornada previa.
La crisis energética no se limitó al combustible para vehículos particulares, ya que el diésel y el combustible para aviones alcanzaron cifras récord. Como respuesta a estos gastos operativos, corporaciones de diversos sectores, desde gigantes del comercio electrónico como Amazon hasta las principales aerolíneas, implementaron recargos por combustible. Analistas advierten que es poco probable que estas tarifas regresen a sus niveles anteriores a la guerra en el corto plazo.
A pesar del choque en el rubro energético, otros sectores de la economía mostraron señales de estabilidad. La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de alimentos y energía, solo subió un 0.2 por ciento. En este reporte destacaron los servicios de atención médica, que no presentaron aumentos, y el mercado de autos usados, donde se percibió una disminución en los costos.
Este comportamiento moderado en la lectura central genera expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. Bernard Yaros, economista principal de Oxford Economics, señaló en una nota informativa que la institución podría recortar las tasas de interés este mismo año para proteger el mercado laboral frente al impacto del suministro de energía.
El futuro económico de la nación sigue condicionado a la evolución del panorama geopolítico. El cese al fuego actual se percibe como una tregua frágil, y los especialistas coinciden en que la duración e intensidad definitiva del conflicto con Irán serán los factores determinantes para la política monetaria y la estabilidad de los precios en los próximos meses.




