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SOUTH ORANGE, Nueva Jersey, EU, 2 de abril 2026.- La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, participó este jueves en la conferencia anual de reinserción Trauma, organizada por New Jersey Reentry Corporation (NJRC), donde subrayó la importancia de fortalecer los programas de salud mental y apoyo a personas que salen del sistema penitenciario.
La edición 12 del evento se centró en el impacto del trauma en las personas y reunió a autoridades, especialistas médicos y líderes locales para discutir cómo mejorar las oportunidades de quienes salen del sistema penitenciario o para evitar que lleguen a ese punto.
La presencia de la gobernadora subrayó el peso político que el tema ha adquirido en la agenda estatal. Durante su participación, Sherrill planteó que la reinserción efectiva depende de condiciones estructurales: acceso a empleo, estabilidad familiar y, especialmente, atención en salud mental.
“Las personas que salen de nuestros sistemas penitenciarios necesitan poder reiniciar sus vidas con éxito, acceder a oportunidades reales, conseguir un buen empleo y reconectar con sus familias”, afirmó.
También enfatizó que la salud mental es un componente central en este proceso, particularmente en poblaciones vulnerables.
Advirtió que muchas de las mayores necesidades no se encuentran únicamente en hospitales, sino dentro del propio sistema carcelario. Por ello, la importancia de mantener servicios tanto durante el encarcelamiento como después de la liberación.
“Debemos continuar ofreciendo servicios mientras las personas están en prisión y, al salir, brindar apoyos integrales para que puedan prosperar en nuestras comunidades”, agregó.
En ese contexto, la estrategia estatal apunta a fortalecer los llamados “servicios de acompañamiento”, es decir, apoyos continuos tanto durante la reclusión como después de la liberación. Especialistas coinciden en que este tipo de intervención es determinante para evitar la reincidencia y facilitar la reintegración.
“Estamos encontrando formas de asegurar que las personas puedan prosperar después del encarcelamiento o, si somos realmente exitosos, evitarlo desde el principio”, expresó.
Durante el panel, que tuvo lugar en la universidad jesuita St. Peter’s en Jersey City, el comisionado interino de Servicios Humanos, Stephen Cha, advirtió que posibles recortes federales a Medicaid podrían debilitar significativamente la capacidad del estado para sostener estos programas.
Más allá de la cifra de recortes, la preocupación central radica en el tipo de cambios propuestos: mayores requisitos administrativos, controles más estrictos y procesos de renovación más frecuentes.
Los expertos, entre ellos Petros Levounis, expresidente de la Asociación Americana de Psiquiatría, y Elie Aoun, médico con certificación en cuatro especialidades, coincidieron en que estas medidas podrían afectar directamente a poblaciones que ya enfrentan barreras estructurales, incluyendo personas en proceso de reinserción.
Desde una perspectiva de salud pública, esto representa un riesgo, ya que interrumpir el acceso a servicios básicos puede agravar condiciones de trauma, incrementar la inestabilidad y, eventualmente, impactar en la seguridad comunitaria.

El trauma no puede entenderse como un modelo lineal de causa y efecto, según el Dr. Elie Aoun, lo explicó en términos simples.
“Históricamente pensamos: haces cosas malas, te involucras en conductas delictivas, vas a prisión, te traumatizas, desarrollas adicción, usas drogas, te quedas sin hogar y empiezas a involucrarte en conductas delictivas”, explicó.
Para el profesor asistente de psiquiatría clínica de la Universidad de Columbia, la realidad no es lineal, la realidad es bidireccional.
Es decir, la falta de vivienda causa trauma, la falta de vivienda hace que las personas desarrollen una adicción; involucrarse en el sistema de justicia hace que personas que nunca usaron drogas antes comiencen a usarlas y que personas que nunca se inyectaron drogas comiencen a inyectarse.
"Me gusta pensar en esos factores como un ciclo donde una cosa lleva a la otra y la gente está atrapada en un ciclo”, explicó y agregó que la mejor manera de romper un ciclo vicioso es crear puntos de quiebre en cualquier punto de ese ciclo.
“Si abordamos la adicción, si abordamos la salud mental, si abordamos la pobreza, si abordamos la inestabilidad residencial, la segregación residencial, estamos rompiendo el ciclo”, concluyó, seguido de aplausos.




