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NUEVO BRUNSWICK, Nueva Jersey, UE, 23 de marzo de 2026.- Un total de 217 años tuvieron que pasar para que una mujer, y además latina, ocupara el cargo de surrogate (jueza de testamentos) en el condado de Middlesex, Nueva Jersey. Hace cinco años, Claribel Cortés tomó posesión de este cargo que históricamente había sido territorio exclusivo de hombres blancos.
Formada en periodismo, trabajó para ABC News y Associated Press. En 2017, sin planearlo, se involucró en el servicio público: primero como miembro de la Junta de Educación de North Brunswick; luego como concejal —la primera mujer en esa posición en más de 200 años en ese municipio— y, en 2021, el gobernador Phil Murphy la nombró Surrogate del condado de Middlesex. El Senado de Nueva Jersey la confirmó. Después, ganó su propio mandato en elecciones.
Este camino, lejos de ser sencillo, estuvo lleno de retos.
“Aunque tengas la experiencia, siempre hay una duda”, explica Cortés sobre el doble estándar que enfrentó como mujer latina.
En más de una ocasión —relata—, abogados han asumido que es parte del personal administrativo.
“Piensan que soy la recepcionista y, cuando les digo que soy la jueza de testamentos, la reacción cambia, porque no están esperando a una mujer”, cuenta la dominicana de raíces en entrevista con Quadratín Hispano.

Un estudio anual, Women in the Workplace, elaborado por LeanIn.Org y McKinsey & Company sobre equidad laboral en Estados Unidos, corrobora lo que comenta Cortés: las mujeres tienen menos probabilidades de ser promovidas desde niveles iniciales y sus capacidades son cuestionadas con mayor frecuencia que las de los hombres.
“Da mucha pena que todavía haya personas que te ven como mujer, como latina, y lo primero que preguntan es si ella tiene las cualificaciones para desempeñar este cargo. Cuando miran a un hombre, no lo preguntan”, asegura la jueza.
Con más de 28 años de experiencia —que incluyen trabajo en periodismo y cobertura internacional en Londres, Toronto, Brasil y Los Ángeles—, Cortés aprendió a responder con hechos: “yo dejo que mi trabajo hable por sí mismo”.
En cinco años, ha ampliado su equipo, incorporando personal con diversidad lingüística y cultural, y ha impulsado cambios estructurales para modernizar el servicio.
En el marco del Mes de la Historia de la Mujer, su historia adquiere aún más relevancia. Cortés representa un cambio en quién ocupa los espacios de poder en el Estado Jardín y en cómo se ejercen.
Para las mujeres latinas que aspiran a liderar, su mensaje es directo.
“Tenemos que crear conexiones con personas que nos ayuden a crecer”. Segundo, apostar por la excelencia en cada etapa profesional. Y tercero, dar el paso incluso sin sentirse completamente preparadas. “No tienes que esperar a estar al cien por ciento. A veces, con menos, es suficiente para empezar”, aconseja.
Hoy, al encontrarse en la etapa final de este mandato, Cortés se prepara para competir nuevamente: la primaria es el 2 de junio y las elecciones generales, el 3 de noviembre.
“Mi objetivo es hacer el mejor trabajo que pueda y dejar la puerta abierta para que otra mujer entre”, concluye con una sonrisa.




