La Copa Mundial ofrece un momento importante para comunidad hispana en NJ
Imagina la final del Mundial en los Meadowlands.
Ochenta mil aficionados de pie. Miles de millones observando todo el mundo. El rugido de la multitud se desvanece. Cae un silencio sobre el estadio. Un solo foco pone a Jon Bon Jovi solo en el centro del campo — sin espectáculo, sin pirotecnia, solo un micrófono, una guitarra y silencio. Empieza suavemente: “I’m in love with my first guitar…”
Entonces otra voz se une a él — cálida, inconfundible, atemporal. José Feliciano. La misma letra. La misma melodía. Dos generaciones. Dos culturas. Un país.
Por un momento, la cerilla desaparece. El estadio se congela.
Eso es lo que significa hacer que la casa se venga abajo.
Esto no es fantasía. Es una visión arraigada en la historia, la cultura y la realidad económica — y es un momento que la comunidad hispana, especialmente aquí en la región de Nueva York–Nueva Jersey, se ha ganado con creces.
El poder de la autenticidad
Ya hemos visto el poder de la autenticidad en un escenario nacional antes. En 1968, José Feliciano caminó solo hacia el jardín central en la Serie Mundial con nada más que su guitarra y su verdad. Ralentizó el himno nacional, lo remodeló y conmocionó a la nación. Los críticos se echaron para atrás. Las emisoras de radio se alejaron. Y, sin embargo, la historia alcanzó el momento. Esa actuación se convirtió en el primer himno nacional en entrar en listas de Billboard y cambió para siempre la forma en que Estados Unidos experimenta esa canción.
Más recientemente, Bad Bunny nos recordó la misma verdad. No diluyó su cultura para encajar en el escenario de la Super Bowl — elevó el escenario trayendo su cultura consigo. Resonó; conectó; Funcionó.
Ahora piensa en lo que viene.
La Copa Mundial de la FIFA es el mayor evento deportivo del planeta, y en 2026 se celebrará en Estados Unidos. Nueva Jersey no solo está cerca: se sitúa en el centro de uno de los mercados hispanos más poderosos del mundo.
Según análisis económicos regionales, el PIB hispano en el área metropolitana de Nueva York–Nueva Jersey se acerca a los 500.000 millones de dólares anuales, lo que lo convierte en uno de los motores de consumo y negocio más influyentes del país. No es un público de nicho — es un mercado central. Impulsa el emprendimiento, el crecimiento de la fuerza laboral, el gasto de los consumidores, el alcance mediático y la influencia cultural global.
Los mercados no son abstractos; son comunidades. Y cuando las organizaciones buscan monetizar la pasión, el poder adquisitivo y el capital cultural de una región, la expectativa es sencilla: reconocimiento, colaboración y respeto mutuo. Cualquier cosa menos no es estrategia; Es una oportunidad perdida.
Por favor, acepta esta invitación
Esta región también es una meca del fútbol. Las familias hispanas aquí no solo ven el partido — lo sostienen. Llenan estadios, apoyan clubes, construyen negocios alrededor del deporte y transmiten sus tradiciones de generación en generación. La huella económica sigue la pasión.
Y, sin embargo, de forma discreta y respetuosa, muchas pequeñas empresas locales y diversas de la región se sienten excluidas de la conversación sobre la Copa del Mundo. Quieren contribuir; Quieren participar. Quieren formar parte de la huella económica del Mundial — pero con demasiada frecuencia el proceso se siente lejano, complejo y fuera de alcance.
Las familias hispanas aquí no solo ven el partido — lo sostienen. … La huella económica sigue la pasión.
Esta columna no es una acusación. Es una invitación.
Una invitación para que la FIFA y sus socios conecten más profundamente con el tejido económico local de la región en la que están llegando. Una invitación a reconocer que la cultura no solo se celebra en el campo, sino que también se aprovecha con éxito mediante la inclusión, la colaboración y el reconocimiento fuera del campo.
Este himno – este momento – no trata sobre la celebridad. Se trata de reconocimiento. Se trata de honrar a una comunidad que ha estado invirtiendo – emocional, cultural y económicamente – en este deporte mucho antes de que llegara el mundo.
Nueva Jersey está lista
La comunidad empresarial hispana está lista. Y después de todo lo que le han dado —¿no merece José Feliciano sus flores?
Carlos Medina es presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio Hispana Estatal. Las opiniones expresadas aquí son suyas y no reflejan necesariamente las de ninguna organización o institución con la que esté afiliado.


