No es flojera, es tu cerebro: la ciencia detrás de la procrastinación
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 15 de febrero de 2026.- La ciencia ha dejado claro que postergar las tareas no tiene relación con la falta de voluntad o la pereza. El psicólogo Tim Pychyl, de la Universidad de Carleton, sostiene que la procrastinación es un problema de regulación de las emociones y no un fallo en la gestión del tiempo.
Cuando nos enfrentamos a una responsabilidad que nos genera ansiedad, inseguridad o aburrimiento, nuestro cerebro busca un alivio inmediato. Esta respuesta instintiva nos empuja a realizar actividades placenteras y sencillas para escapar del malestar que provoca el deber pendiente.
El alivio que sentimos al evitar la tarea funciona como una recompensa temporal que refuerza el hábito de dejar todo para después.
La doctora Fuschia Sirois de la Universidad de Durham añade que este comportamiento nace de una lucha interna entre dos áreas del cerebro. Por un lado, el sistema límbico busca la gratificación instantánea y la supervivencia emocional. Por el otro, la corteza prefrontal intenta planificar a largo plazo y ejecutar decisiones lógicas.
Cuando el estrés nos domina, el sistema límbico gana la partida y nos convence de que mañana tendremos un mejor estado de ánimo para trabajar.
Esta desconexión con nuestro "yo del futuro" nos impide ver las consecuencias negativas de acumular pendientes, priorizando la calma momentánea sobre el bienestar futuro.
¿Cómo evitar la procrastinación?
Romper este ciclo requiere cambiar la forma en que enfrentamos las emociones negativas asociadas al trabajo. Los expertos sugieren dividir los grandes proyectos en acciones pequeñas y manejables para reducir el miedo al fracaso. Al completar una tarea minúscula, el cerebro recibe una dosis de satisfacción que facilita continuar sin caer en la parálisis.
Comprender que la procrastinación es un mecanismo de defensa emocional permite tratarnos con mayor autocompasión y eficacia. Dejamos de vernos como personas vagas para entendernos como individuos que intentan gestionar su estrés de una forma equivocada.


