Libros de ayer y hoy
VIOLAN PRINCIPIOS DE LA CIDH. QUE LA OEA RESPONDA
La funcionaria que pagamos en la Organización de Estados Americanos OEA, para que sirva a todos los países que integran a ese organismo, la ultraderechista Rosa María Payá, ha entrado subrepticiamente a México a intrigar contra Cuba, enviada por otros poderes que apoyaron su elección en la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH). No creemos por su trayectoria, que tenga la capacidad intelectual para actuar por ella misma. Su presencia en las circunstancias en las que viene, subrepticias, agreden a México y a la propia CIDH, que debe ser independiente. México le paga a esa mujer parte de su salario, porque es el cuarto país después de Estados Unidos, Canadá y Brasil que aporta más recursos a la OEA de la que depende la CIDH. El paso por México de Payá tiene fines contradictorios al apoyo que México está dando a la República de Cuba, ahora que está presionada en mayor manera por Estados Unidos. La entrada de esa señora es desde luego ilegal porque viene a participar en actos que contravienen el espíritu de la CIDH, además de que siendo una funcionaria internacional, elude darse a conocer en nuestro país y por el contrario, se reúne con mexicanos que están molestos con el gobierno mexicano, entre otros, quienes tuvieron que pagar adeudos que necesariamente tenían que pagar, que es el caso de Ricardo Salinas Pliego.
LA ONU Y LA OEA, SON ORGANISMOS MANTENIDOS POR LOS PAÍSES MIEMBROS
Los funcionarios, pertenecientes a organismos internacionales como la ONU y la OEA, se pagan con el aporte de los países que los integran. Se comete a nuestro parecer una soberbia fundamental en quienes desde la dirección de esos organismos les dan nombramientos de superioridad. Eso de llamarse altos comisionados, ofende a los millones de miembros que son parte de los mismos. El conocimiento o puesto que manejan no puede estar por encima de otro que haya dado una escuela o una universidad. La verdad es que debería de haber más humildad y eso haría crecer el respeto hacia ellos. Respecto a la subsistencia que nunca se nos expresa en cifras, se provee a partir de cuotas obligatorias y de contribuciones voluntarias. En el caso de la OEA, la prepotencia de Estados Unidos en torno al control de ese organismo se debe a que cotiza el 49.9 por ciento, primero porque hay países mal pagadores y otros muy pobres que no alcanzan a pagar. Le siguen a Estados Unidos como ya dijimos arriba, Canadá, Brasil, y luego México. Para este año en cuanto a la OEA, se mencionan 93 millones de dólares, que esperamos no se usen para pagarle los viajes ilegales a la ultraderechista señora Payá.
CUANDO HAY TRAICIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE LA CIDH, DEBE INVESTIGARSE
Los miembros de organismos internacionales tienen ciertas inmunidades que son parte de la protección que las leyes les imponen en su defensa. Es parecido a lo que pasa con el presidente en México que solo puede ser procesado por delitos graves del orden común. La postura de la señora Payá puede ser investigada porque altera el criterio de las inmunidades al violar los principios que atañen a la CIDH y sin los cuales no puede existir. Se reúne con mexicanos que también están cometiendo violaciones dado que forman parte de la gran ciudadanía integrada a la OEA. Delitos que podían tipificar la traición a la patria. Ambos conspiran para agredir a un país hermano, como Cuba, que es parte de América y que está siendo agredida. México debe plantear el problema a la OEA y pedir que la señora sea destituida de su puesto. En este momento es un ente que agrede la unidad del continente.


