Libros de ayer y hoy
Gandhi, la luz no se ha apagado en nuestros días
A diferencia de lo que dijo el primer ministro de India Jawaharla Nehru el 30 de enero de 1948, cuando fue asesinado el pacifista Mahatma Gandhi, “la luz se apagó en nuestros días”, por el contrario, cuando un personaje es asesinado su figura y su nombre se convierten en arquetipo de luz y en ejemplo de las luchas que deben de darse para la paz. Es triste pensar que ese acto que provoca la muerte debe ser punto de partida para la búsqueda de la paz, pero estamos mencionando cosas que por desgracia suceden. Independientemente de los deseos que se expresen. El gran pacifista, que a los 78 años
luchaba por la paz del mundo, fue muerto en Casa Birla House, en Nueva Delhi India, por un radical hinduísta Nathuram Godge, quien por su acción fue ahorcado el 15 de noviembre de 1949, hecho que quizá Gandhi no hubiera aprobado. La muerte por la muerte como en la vieja ley del Talión, es caer en el mismo proceder. La trayectoria de Gandhi siempre estuvo y está presente en el mundo, como un símbolo del pacifismo y relumbra en estos momentos a través de otros nombres y otros contextos, cuando las guerras se imponen por doquier, como parte de seres enfermos guerreristas, que usan la violencia frente a la fuerza de la paz.
LA LUZ RELUMBRABA PARA LOS AZTECAS CON SU EMPERADOR CUAUHTÉMOC
Es interesante como los hacedores de las efemérides inscritas, suelen sacar al final los días fundamentales de cada mes. En este caso se recordó como fundamental el día que Cuauhtémoc fue electo como emperador de los aztecas el 9 de enero de 1521 con esa figura, en Tenochtitlan. El joven azteca se erigió entonces en el principal defensor de la gran ciudad, en contra de los españoles. Esa lucha terminó por desgracia con el secuestro del emperador de parte de Hernán Cortes, que después de haberle quemado los pies, lo colgó y exhibió su cabeza según se menciona. La historia les fijó su lugar a cada quien. El destello de las obras de esos personajes como Cuahutémoc, el emperador azteca, se menciona por
los años y los siglos.
ENERO, EL PASO DE LOS MESES RELUMBRA HISTORIAS QUE SIGNARON AL MUNDO
Y siguiendo en torno a la luz, fue en el mes de enero y las efemérides lo destaca, cuando se inauguraron los tranvías eléctricos aquel 15 de enero de 1900 nada menos que en la Ciudad de México. Imagínense ese avance en una ciudad que ya se expandía y que ahora es una de las grandes capitales del mundo. La antigua Tenochtitlan. Lo que llama la atención era precisamente esa búsqueda de la cercanía porque los mencionados tranvías eléctricos, se extendieron del Zócalo en el centro, a Tacubaya y a Villa de Guadalupe con el ánimo de juntar a los pueblos, a través del transporte, al centro de la ciudad. El gran aporte de la luz eléctrica. Veamos entonces que como un hecho físico y como algo simbólico, la luz, es un
fenómeno que está presente en nuestras vidas. Y lo singular es que los hechos históricos lo tomen en cuenta y nos lo relumbren a su vez.


