Asume Brasil custodia de embajada de México en Perú por crisis política
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 26 de enero de 2026.- La representación diplomática de México en territorio peruano quedó formalmente bajo la protección del Gobierno de Brasil, luego de que las tensiones entre las administraciones de Claudia Sheinbaum y las autoridades de Lima derivaran en una ruptura de relaciones hace dos meses.
El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño confirmó que, a solicitud del Ejecutivo mexicano y con la anuencia del Estado peruano, custodiará el edificio de la embajada, la residencia oficial, así como los bienes y archivos institucionales. Esta medida ocurre en un escenario de alta fricción tras el asilo concedido por Estados Unidos Mexicanos a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien enfrenta una condena de más de once años de prisión por cargos de rebelión.
Funcionarios de la cancillería brasileña ratificaron que la bandera de su país ya ondea en la sede diplomática ubicada en la capital peruana, simbolizando la transición de la gestión de intereses en medio de la crisis. La salida de los diplomáticos mexicanos se concretó en noviembre pasado; no obstante, ambas naciones han mantenido operativos sus vínculos consulares pese al retiro de los embajadores.
La cancillería en Lima detalló que el proceso se realizó en estricta coordinación con las autoridades locales para asegurar la inviolabilidad de los recintos, mientras la policía permanece en los exteriores del edificio para ejecutar la orden de arresto contra Chávez en caso de que abandone el recinto.
Betssy Chávez, de 36 años, permanece asilada desde el 3 de noviembre tras ser vinculada al intento de disolución del Congreso encabezado por el expresidente Pedro Castillo en 2022. Esta decisión de asilo fue calificada por el Legislativo de Perú como una interferencia directa en sus asuntos internos, lo que motivó que la presidenta Sheinbaum fuera declarada persona non grata.
Mientras las autoridades mexicanas han guardado silencio respecto a los últimos movimientos en su sede, el Gobierno de Brasil actuará como intermediario para salvaguardar los derechos e intereses de México en una región marcada por una inestabilidad política que ha alcanzado a diversos líderes en el cono sur.


