Libros de ayer y hoy
Leyes. Se buscan formas de parar a Trump
Los tiempos se aceleran para los que se han dado cuenta en Estados Unidos, de la urgencia que hay para actuar, frente a la propia rapidez de Donald Trump. En el mundo está igual, pero no tiene a la mano lo que pueden ejercer los locales gringos, a menos que apliquen el derecho internacional, o los derechos internos de los que han sido lastimados en sus países. Primero está la denuncia pública de muchos legisladores y lo que más se ha reiterado es la enmienda 25 de la Constitución que fue aprobada el 10 de febrero de 1967. En esta ya se menciona un presidente depuesto y qué hacer en ese caso. En los artículos constitucionales originarios, el número II que se refiere al presidente, se maneja con secciones, no como los artículos de nuestra carta magna que suele hacerlo por números y por letras. En la sección 4 de ese artículo II, se destaca que el presidente y otros funcionarios de su gobierno, serán separados de sus puestos al ser acusados y declarados culpables “de traición, cohecho y otros delitos y faltas graves” Lo posterior, una vez depuesto, será aplicar la enmienda 25 que tanto se ha aclamado.
LA CONSTITUCIÓN GRINGA, UN LIBRILLO LLENO DE MARAVILLAS SIN CUMPLIR
Mi pequeña y vieja Constitución estadounidense, un librillo amarillo y azul de menos de media página, es en sus orígenes de una pequeñez notable que llega en vida propia a la página 22 de 40, con sus ratificadores, el primer presidente George Washington y los representantes de aquellos nueve estados, con la fe del secretario William Jackson. Era el 17 de septiembre de 1787. En el centro se explaya una doble página con una imagen de los personajes certificadores de esa carta magna, en una convención presidida por el propio Washington. Es un interesante óleo de Junius Brutus Stearns. Pero a partir de la página 23, vienen los añadidos, las famosas enmiendas, con 25 artículos, una enmienda por artículo algunos con respectivas secciones, que fueron incorporados en distintas épocas posteriores, incluso en épocas cercanas . Ya en la que tengo hay enmiendas del siglo pasado de casi 1970.
SI LA ONU SE ANIMARA A ENFRENTAR, PODRÍA INTERVENIR CON CAMBIAR CARTA
Como estamos hablando de constituciones, la Carta de la ONU no es sino eso, una norma magna. Pero lo que llama la atención es que se niega a hacer agregados importantes. Uno de los principios de la ONU es la igualdad de todos, cosa que no se demuestra si tiene cinco votos preferentes. Pero el que mantenga ese principio por escrito, le puede servir legalmente en este momento. Puede plantear eliminar esos cinco votos para igualar, partiendo precisamente de ese principio también inscrito en sus documentos. Hábiles abogados pueden demostrar que es más importante la igualdad que tener cinco votos privilegiados que en algunos casos, como Estados Unidos, humillan a los demás.
CON LA ELIMINACIÓN DEL VOTO ESPECIAL, ESTADOS UNIDOS PUEDE SER JUZGADO
No se le señala a la ONU que cambie, sino que reforme, como lo hizo con el título. Y ese cambio puede servir para eliminar a los cinco con voto especial, con lo que se demuestra que no todos los países son iguales. Con esos cinco, el resto son de menos calidad y no son tomados en cuenta, lo cual es totalmente absurdo, cuando votan casi la mayoría los dilapida el voto de un agraciado como Estados Unidos. Es una burla. En concreto, la ONU podría reformar sus documentos, basada en un principio fundamental la igualdad, y convertir a esos cinco en socios, iguales a los demás. Esa situación daría una gran ayuda en este momento cuando Estados Unidos está aún dentro de la ONU, porque puede ser sujeto de juicio.


