Conmueve perro a su dueño tras ser liberado de prisión en Venezuela
TRENTON, Nueva Jersey, Estados Unidos, 15 de enero de 2026.- La administración del presidente Donald Trump formalizó una declaración de emergencia nacional destinada a blindar los ingresos generados por la comercialización del crudo venezolano.
Mediante esta orden ejecutiva, los capitales derivados de las ventas de hidrocarburos quedarán bajo la custodia del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, estableciendo una barrera legal que impide a los acreedores de la deuda externa venezolana ejecutar embargos o reclamaciones judiciales sobre dichos activos.
La Casa Blanca puntualizó que la medida bloquea cualquier juicio, derecho de retención o proceso de ejecución contra los fondos depositados en cuentas gubernamentales estadounidenses. Esta protección jurídica surge tras un encuentro estratégico entre el mandatario y altos ejecutivos de la industria energética, a quienes se les propuso un plan de inversión que aspira a captar 100 mil millones de dólares para la reconstrucción del sector petrolero en la nación sudamericana.
Washington argumenta que permitir la incautación de estos recursos por parte de entes privados pondría en riesgo objetivos clave de seguridad nacional, como el control del flujo migratorio y la lucha contra el narcotráfico.
El secretario de Energía, Chris Wright, ratificó que el control sobre estas transacciones se mantendrá de forma indefinida, asegurando que el dinero será preservado para propósitos gubernamentales y diplomáticos que beneficien directamente a la población.
Bajo esta nueva normativa de EU, los recursos financieros se consideran propiedad soberana de Venezuela, pero permanecerán inmovilizados en el sistema bancario estadounidense para evitar que sean desviados hacia el pago de litigios privados pendientes desde la era del chavismo, los cuales ascienden a 30 mil millones de dólares.