Despide Phil Murphy su gobierno con énfasis en educación y disciplina
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de enero de 2026.- El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, ofreció su último discurso desde el State House, en un cierre de ciclo político marcado por el balance de su administración. Acompañado por la primera dama y miembros de su familia, y ante la presencia de asambleístas y líderes estatales, Murphy destacó lo que describió como ocho años de trabajo para consolidar una Nueva Jersey más fuerte y más justa; así mismo, reconoció retos aún abiertos para la próxima etapa de gobierno.
“Gracias por confiarme la sagrada responsabilidad de servir como gobernador; gracias por abrirme las puertas de sus casas, de sus trabajos y de sus escuelas, y por decirme siempre la verdad, incluso cuando era incómodo escucharla”, expresó Murphy al iniciar su mensaje de despedida.
En el balance general, el gobernador insistió en que su visión no fue un eslogan, sino una guía política desde el primer día. Dijo que su administración buscó demostrar que no era necesario escoger entre crecimiento económico y justicia social, y que el Estado podía avanzar en ambos frentes al mismo tiempo, con políticas enfocadas en las familias trabajadoras y en comunidades históricamente rezagadas.
“Nos dijeron muchas veces que esto era una elección falsa, que era esto o aquello, que era más fuerte o más justa, que había que escoger entre ganadores y perdedores; yo nunca acepté esa ficción y nunca la aceptaré, porque la responsabilidad del gobierno es que todos crucen la meta y que el futuro se construya desde el fondo y desde el medio”, sostuvo el mandatario estatal.
Uno de los ejes que Murphy destacó como marca de su administración fue el financiamiento récord para las escuelas K-12, al señalar que el Estado elevó la inversión educativa a niveles históricos. En su discurso, el gobernador conectó ese aumento con la idea de ampliar oportunidades reales para niñas y niños en ciudades como Camden, Trenton y Newark, y defendió que la educación pública debía ser una prioridad presupuestaria permanente, no un gasto opcional.
“Aumentamos el financiamiento para nuestras escuelas K-12 a sus niveles más altos en la historia, porque ningún niño debería depender de un código postal para acceder a recursos, apoyo y oportunidades; nuestros estudiantes merecen aprender con dignidad, y nuestras comunidades merecen ver resultados donde antes solo había promesas”, afirmó el gobernador.
Murphy también abordó la crisis de asequibilidad que atraviesa el estado y que reconoció como un fenómeno nacional, señalando que, aunque su administración impulsó alivios y programas para reducir costos esenciales, muchas familias siguen sintiendo la presión por la vivienda, la salud, la educación y otros gastos básicos. El gobernador hizo énfasis en que no todo está resuelto y que la próxima administración heredará desafíos complejos en materia de costo de vida.
“No voy a fingir que resolvimos todos los problemas: nuestras familias siguen agotadas por una crisis de asequibilidad que golpea comunidades en todo el país; pero aquí hicimos más fácil llevar esa carga, reduciendo costos de esenciales como salud, alquiler y educación, y creando oportunidades económicas en industrias del futuro para trabajadores y emprendedores”, puntualizó Murphy.
Expansión del voto
En el aspecto institucional, Murphy resaltó la expansión del voto y reformas democráticas, mencionando medidas que, según dijo, facilitaron el acceso electoral y ampliaron la participación ciudadana. En su mensaje, hizo referencia a la restauración de derechos para miles de personas, además de cambios orientados a modernizar procesos y aumentar el número de votantes registrados y activos.
“Desde ampliar opciones de votación hasta restaurar derechos a más de 80 mil personas y avanzar en mecanismos que facilitan el registro, ayudamos a que un número récord de ciudadanos elegibles pudiera ejercer su voz; la democracia se defiende haciendo que participar sea más sencillo, más seguro y más accesible”, declaró.
En cuanto a seguridad pública y confianza institucional, el gobernador sostuvo que el objetivo debía ser fortalecer el Estado de derecho y reconstruir la credibilidad pública en el sistema. En su discurso, enmarcó este tema dentro de un periodo de tensiones nacionales e internacionales, insistiendo en que Nueva Jersey debía responder a la violencia y al odio con unidad, diversidad y políticas públicas sostenidas, no con polarización.
“He estado comprometido con mantener la justicia porque es la mejor manera de restaurar la confianza pública en la ley; en tiempos de ataques a instituciones y de miedo, nuestra respuesta no puede ser el cinismo, tiene que ser más comunidad, más dignidad y más rechazo al odio, abrazando nuestra mayor fuerza, que es la diversidad”, dijo Murphy.
Responsabilidad fiscal
Otro de los puntos centrales del balance fue la responsabilidad fiscal, que Murphy presentó como un mensaje directo para el futuro del estado. El gobernador afirmó que, además de atender prioridades sociales, su administración trabajó para estabilizar el panorama financiero y fortalecer la credibilidad presupuestaria del estado, advirtiendo que el progreso puede revertirse si se pierde la disciplina en el manejo de recursos.
“La responsabilidad fiscal no es una opción; es una obligación y tenemos que gastar dentro de nuestros medios y, al mismo tiempo, pagar las cuentas de largo plazo; y también significa pagar lo que importa, porque invertir en educación pública, salud, tránsito masivo y economía de innovación hoy evita costos mucho mayores mañana”, indicó el gobernador.
Finalmente, Murphy conectó el cierre de su etapa con la conmemoración del 250 aniversario y una narrativa de identidad histórica para el estado. En el discurso planteó que el aniversario es una oportunidad para mostrar el rol de Nueva Jersey en la Revolución Americana y, a la vez, para ampliar la mirada hacia historias que por décadas quedaron al margen, incluyendo el protagonismo de mujeres y de comunidades afroamericanas en la construcción del país.
“Con el 250 aniversario tenemos la oportunidad de mostrarle al mundo que Nueva Jersey fue un punto clave de la Revolución, y de poner un espejo frente a todas esas historias, las de mujeres valientes, las de afroamericanos que lucharon por la independencia, porque recordar de dónde venimos es parte de entender quiénes somos hoy”, concluyó Murphy en uno de los más significativos de su mensaje.
El discurso de despedida, pronunciado en el del poder estatal y ante legisladores que acompañaron su gestión, funcionó como un cierre político y también como una hoja de ruta sobre lo que, a su juicio, no puede retroceder. En medio de reconocimientos, autocrítica sobre lo pendiente y una insistencia reiterada en su lema de “más fuerte y más justa”, Murphy dejó planteados los seis ejes que, según su balance, definen su paso por la gobernación y son la educación, asequibilidad, reformas democráticas, seguridad pública, disciplina fiscal e identidad histórica de Nueva Jersey.


