Advierte experto por triple amenaza de virus respiratorios en NY y NJ
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de noviembre de 2025.- En medio del aumento reciente de enfermedades respiratorias en Nueva York y Nueva Jersey, el doctor Juan Tapia Mendoza, pediatra y especialista en salud comunitaria, explicó que la circulación simultánea de influenza, virus respiratorio sincitial y el Covid 19 está generando un panorama preocupante. Según el especialista, aunque muchas personas creen que estas afecciones son gripes estacionales sin gravedad, las complicaciones pueden ser severas y requieren educación, prevención y atención oportuna.
“Lo que estamos viendo esta temporada, de forma más común, son las infecciones por influenza y por el virus respiratorio sincitial. Y aunque muchas personas piensan que la influenza es simplemente una gripe mala, eso no es verdad. Una infección por influenza no es una gripe usual, es prácticamente como si la persona sintiera que la chocó un camión”, afirmó el experto.
El doctor Tapia recordó que, pese al paso de la pandemia, el Covid 19 sigue circulando y continúa siendo motivo de ausentismo laboral y escolar. Sin embargo, afirmó que actualmente se trata mayoritariamente de una enfermedad leve, aunque puede complicarse en pacientes con patologías preexistentes. En su propia experiencia, aseguró que incluso múltiples contagios pueden dejar secuelas como migrañas intensificadas, dolores musculares y síntomas persistentes.
“Más del 90 por ciento de las personas o se infectaron de Covid durante la pandemia, o se vacunaron, o ambas cosas. Yo particularmente me enfermé cuatro veces y creo que algunas de las secuelas que me han quedado, como la exacerbación de la migraña o los dolores musculares, han sido debido al Covid”, añadió el médico.
La influenza sigue siendo el virus más activo entre septiembre y abril, con variaciones anuales que obligan a actualizar las vacunas. El pediatra recordó que los virus cambian constantemente su composición física, lo que dificulta combatirlos por completo. A pesar de esto, recalca que las vacunas sí protegen y reducen considerablemente la gravedad de los cuadros clínicos, especialmente en las poblaciones con mayor riesgo.
“Los virus cambian su forma cada año; esas mutaciones hacen que nunca podamos conquistarlos por completo. Pero aunque las vacunas no impiden el 100 por ciento de los contagios, sí evitan complicaciones graves y salvan vidas, especialmente en personas vulnerables como diabéticos, pacientes cardíacos, personas con obesidad o quienes están en tratamiento contra el cáncer”, indicó Tapia.

Alerta a los síntomas
El experto insistió en que los síntomas actuales que reporta la comunidad son fiebre, tos seca, pérdida del gusto, malestar general y agotamiento extremo, lo que corresponde mayormente a casos de influenza. Además, destacó que la infección puede provocar no solo síntomas respiratorios, sino también dolores abdominales, vómitos, diarrea y deshidratación, lo que ha llevado a un incremento de hospitalizaciones, particularmente en bebés, adultos mayores y personas inmuno comprometidas.
“Cuando una persona tiene influenza, se va a dar cuenta de que no es una gripe común. Puede haber dolor muscular severo, dolor de garganta, dificultad respiratoria, vómitos y diarrea. Una persona sana puede sentirse devastada, pero en quienes ya tienen una enfermedad crónica, esto puede llevar incluso a la muerte”, indicó el médico pediatra.
El especialista reiteró la importancia de la vacunación anual contra la influenza a partir de los seis meses de edad, rechazando los mitos que circulan en la comunidad sobre supuestos daños genéticos o riesgos graves. Explicó que los efectos secundarios son leves y temporales, mientras que los beneficios son enormes tanto para quien se vacuna como para quienes conviven con él, especialmente en hogares multigeneracionales donde conviven abuelos, niños y adultos con diferentes niveles de riesgo.
“Lo más importante es que cuando un adulto sano se vacuna, protege a otras personas vulnerables. Sabemos que en nuestras comunidades muchas familias viven juntas, si yo me contagio y no me vacuno, puedo poner en riesgo a mi mamá, que tiene diabetes, presión alta o una enfermedad pulmonar”, finalizó el médico.
Respecto al virus respiratorio sincitial, detalló que es una de las principales causas de hospitalización infantil y que no existe una vacuna para proteger a la población general, por lo que la prevención debe enfocarse en el lavado de manos, evitar el contacto cercano cuando hay síntomas y limitar la exposición de bebés recién nacidos durante los meses fríos.
¿El clima puede afectar?
En cuanto al rol del clima, el doctor aclaró que no es el frío ni el polen lo que agrava necesariamente las enfermedades, sino la respuesta inmunológica de cada persona. Explicó que quienes sufren de asma o alergias no tienen un sistema inmune débil, sino uno hiperreactivo que responde con mayor intensidad ante virus o agentes como el polen, lo que puede desencadenar crisis severas.
El especialista recordó que en Nueva York y Nueva Jersey la gran mayoría de vacunas están cubiertas por los seguros médicos. Para los menores de 19 años existe un programa federal que garantiza el acceso gratuito a vacunas esenciales sin importar el estatus migratorio, una información que considera crucial para combatir el miedo y la desinformación en comunidades inmigrantes.
Finalmente, hizo un llamado urgente a fortalecer la prevención en esta temporada. Recomendó vacunarse, quedarse en casa cuando se presenten síntomas, evitar contactos innecesarios, lavarse las manos frecuentemente y cubrirse con el codo al estornudar. También recordó que las superficies pueden retener virus por varios minutos y que en ambientes como escuelas el contagio es prácticamente instantáneo si no se aplican medidas básicas de higiene.
