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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 3 de octubre de 2026.- Una revisión de estudios recientes encontró que realizar actividad física después de las comidas puede ayudar a reducir los niveles de glucosa y su variabilidad durante el día en adultos con diabetes tipo 2.
El metaanálisis, publicado en julio de 2026 en la revista Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders, analizó 17 ensayos cruzados y concluyó que el ejercicio posprandial redujo la glucosa media durante 24 horas, el tiempo fuera del rango objetivo y la variabilidad glucémica. Los efectos fueron más pronunciados cuando la actividad se realizó después del desayuno.
Caminar es una de las actividades más estudiadas. Una revisión publicada en 2023 determinó que realizar ejercicio después de comer puede disminuir los aumentos de glucosa en comparación con permanecer sentado. Los resultados también indican que el momento de la actividad puede influir en su efecto sobre la glucosa.
Un estudio publicado en 2025 comparó una caminata de 10 minutos iniciada inmediatamente después de consumir glucosa con una caminata de 30 minutos comenzada 30 minutos más tarde. En adultos jóvenes sanos, ambas estrategias redujeron la respuesta glucémica frente al reposo, mientras que la caminata inmediata de 10 minutos produjo un pico de glucosa menor.
Además de caminar, algunas investigaciones han evaluado actividades sencillas como subir escalones, hacer sentadillas o realizar elevaciones de talón sentado. Esta última modalidad, conocida como soleus push-up, puede hacerse mientras se permanece sentado y activa el músculo sóleo de la pantorrilla.
La Asociación Americana de Diabetes recomienda reducir los periodos prolongados de sedentarismo y acumular al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada a vigorosa para los adultos con diabetes.
Las personas que utilizan insulina u otros medicamentos con riesgo de provocar hipoglucemia deben considerar medidas de seguridad antes de realizar actividad física.




