Logran erradicar cáncer de páncreas en ratones mediante triple terapia
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 28 de enero de 2026.- Un grupo de especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) consiguieron la desaparición completa y duradera del adenocarcinoma ductal de páncreas en modelos experimentales.
El avance se logró a través de una estrategia terapéutica que combina tres fármacos diseñados para bloquear simultáneamente las proteínas KRAS, EGFR y STAT3. Esta metodología permite neutralizar los motores de crecimiento del tumor y, al mismo tiempo, impide que las células cancerígenas desarrollen mecanismos de resistencia, un obstáculo común en los tratamientos convencionales actuales en Estados Unidos y el resto del mundo.
Los resultados del estudio mostraron que, tras aplicar la triple terapia en dieciocho ratones con células derivadas de pacientes humanos, dieciséis de ellos se mantuvieron libres de la enfermedad doscientos días después de concluir el proceso.
Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, destacó que el tratamiento no generó efectos secundarios relevantes en los sujetos de prueba. Este hallazgo representa un progreso significativo frente a las monoterapias actuales, cuya eficacia suele ser limitada debido a la capacidad de adaptación de este tipo de carcinoma, considerado uno de los de peor pronóstico en la medicina oncológica.
La ruta de trabajo para el equipo de investigación se centrará ahora en perfeccionar la combinación química y extender las pruebas a modelos que presenten diversas alteraciones genéticas o metástasis. El objetivo principal es identificar con precisión qué perfiles de pacientes podrían beneficiarse de esta estrategia en futuros ensayos clínicos.
Aunque el panorama es alentador, los científicos subrayan la necesidad de analizar a profundidad el microambiente tumoral antes de trasladar estos resultados a humanos, buscando superar las limitaciones de la quimioterapia tradicional que apenas permite una supervivencia de cinco por ciento tras cinco años del diagnóstico en la mayoría de los casos registrados en la Unión Europea y EU.


