Reconocen rosácea como enfermedad inflamatoria crónica
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de marzo de 2026.- Un estudio con participación de investigadores de la Universidad de California, en Los Angeles sugiere que el contacto con ciertos químicos agrícolas en la etapa previa a la concepción se asocia con indicadores más bajos de bienestar en los bebés al nacer.
La investigación, publicada en el Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology, analizó registros de uso de pesticidas y datos de nacimientos en Arizona. Los resultados apuntan a una relación entre la exposición a compuestos como organofosfatos, piretroides y carbamatos y puntuaciones más bajas en el test de Apgar, una evaluación que se realiza a los pocos minutos del parto y que se vincula con la salud futura.
“La exposición a plaguicidas altera funciones biológicas en humanos, lo que genera preocupación sobre posibles efectos en la salud y el desarrollo de los recién nacidos”, explicó la investigadora Beate Ritz.
Los autores aclaran que se trata de una asociación y no de una prueba directa de causa y efecto. Aun así, el hallazgo abre nuevas preguntas.
“Los plaguicidas están diseñados para ser tóxicos… tienen efectos biológicos demostrables en la salud humana”, señaló Melissa Furlong, autora principal.
El equipo planea revisar datos médicos a largo plazo para explorar posibles impactos en el desarrollo infantil. Mientras tanto, recomiendan reducir la exposición en el hogar, en especial en zonas agrícolas, con medidas como limpiar el polvo, usar filtros de agua y evitar insecticidas durante el embarazo.




