Cambia EU política de nutrición para priorizar consumo de alimentos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de enero de 2026.- El Gobierno de Estados Unidos presentó las Guías Alimentarias para los estadounidenses 2025-2030, un documento que marca una reestructuración profunda en la política federal de nutrición al colocar los alimentos integrales y las proteínas de alta calidad como ejes centrales de la salud pública.
Bajo la administración del presidente Donald Trump, el nuevo marco normativo busca revertir décadas de recomendaciones orientadas hacia productos altamente procesados y carbohidratos refinados, argumentando que la prioridad actual debe ser la prevención de enfermedades crónicas mediante el consumo de grasas saludables, frutas, verduras y carnes naturales en sustitución de intervenciones farmacológicas.
Este ajuste en las directrices constituye el fundamento para decenas de programas de asistencia, incluyendo los menús en comedores escolares, instalaciones militares y programas para veteranos. La nueva normativa establece, por primera vez, una advertencia explícita sobre el peligro de los comestibles envasados, dulces y bebidas energéticas, promoviendo en su lugar opciones como legumbres, huevos y lácteos enteros.
Respecto a la población infantil, las autoridades sanitarias determinaron que no se recomienda ninguna cantidad de azúcares añadidos o edulcorantes para niños de cuatro años o menos, instando a las familias a eliminar estos ingredientes por completo para combatir la obesidad.
Con esta revisión científica se busca mitigar el impacto económico de la mala nutrición en el país, donde el 90 por ciento del gasto sanitario se destina a pacientes con afecciones crónicas prevenibles. De acuerdo con los datos presentados por la Casa Blanca, el 77 por ciento de los jóvenes en edad militar no son aptos para el servicio debido a problemas metabólicos relacionados con la alimentación.
Con la implementación de este enfoque, se estima que una reducción del 15 por ciento en el peso corporal de los beneficiarios de servicios médicos podría generar un ahorro de casi mil dólares anuales por persona en el gasto público de programas como Medicare.


