Lanza HHS plan nacional para transformar la atención renal en EU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 24 de octubre de 2026.- Hervir el agua del grifo y filtrarla después podría convertirse en una herramienta sencilla para reducir la exposición a microplásticos y nanoplásticos, según una investigación realizada por científicos de la Universidad Médica de Guangzhou, en China.
El estudio encontró que este proceso doméstico puede eliminar entre el 80 por ciento y el 90 por ciento de estas diminutas partículas presentes en el agua potable, aunque la efectividad depende en gran medida de la composición mineral del agua.
Los investigadores explicaron que los mejores resultados se obtienen en aguas con mayor concentración de minerales, conocidas como aguas duras.
En estos casos, al hervir el agua se forman depósitos de carbonato de calcio que atrapan los microplásticos y nanoplásticos, facilitando su eliminación mediante filtración.
De acuerdo con los hallazgos, las partículas de poliestireno, polietileno y polipropileno, con tamaños que van de 0,1 a 150 micrómetros, pueden quedar encapsuladas dentro de estos sedimentos minerales que se generan durante el calentamiento.
El equipo científico observó que el aumento de la temperatura favorece la formación de carbonato de calcio, un proceso que propicia la agregación de las partículas plásticas y su posterior precipitación en el fondo del recipiente.
Los autores señalaron que la presencia de nanoplásticos y microplásticos en el agua potable se ha convertido en una preocupación creciente a nivel mundial debido a los posibles riesgos para la salud humana asociados con su consumo prolongado.
Ante este escenario, los investigadores consideran que hervir el agua representa una estrategia accesible y de bajo costo para disminuir la cantidad de estas partículas ingeridas diariamente, especialmente en regiones donde es habitual consumir agua hervida.
La investigación también destaca que esta práctica, ampliamente utilizada en países asiáticos como medida de seguridad sanitaria, podría ofrecer un beneficio adicional al contribuir a la reducción de contaminantes plásticos presentes en el agua de consumo.
No obstante, los científicos advirtieron que la eficacia del método varía según la dureza del agua y que se requieren más estudios para comprender mejor el impacto de la reducción de microplásticos y nanoplásticos en la salud a largo plazo.




