Depende de obreros latinos el Super Bowl LX: levantamos el evento
SANTA CLARA, California, EU, 2 de febrero de 2026.- Pese a que el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, ha intensificado su retórica sobre el uso del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para realizar operativos masivos, manos mexicanas y colombianas son las que sostienen la logística y el armado de estructuras para la celebración del Super bowl LX.
A unos días del evento deportivo más mediático de EU, y donde la presencia hispana brillará en el emparrillado con figuras como Elijah Arroyo, Andy Borregales y Christian González, así como en el escenario con el ícono de la música urbana Bad Bunny, fuera de los reflectores existe un ejército invisible. Son miles de trabajadores esenciales que, entre el miedo y el orgullo, resultan piezas clave para el funcionamiento del evento en el Levi’s Stadium, zona de fans y centro de medios.
La administración de Donald Trump ha manifestado reiteradamente su descontento con la comunidad migrante, amenazando incluso con desplegar agentes del ICE en las inmediaciones de eventos masivos. Sin embargo, este discurso político choca frontalmente con la realidad operativa de la NFL.
Según testimonios recabados en la zona de obras, aproximadamente el 80 por ciento de la fuerza laboral encargada del montaje, limpieza y adecuación de escenarios pertenece a la comunidad hispana.
El ambiente en las entrañas del estadio, ubicado en el corazón de San Francisco, dista mucho de la frialdad corporativa.
Con expresiones coloquiales, albures y el ritmo inconfundible de canciones como Rebota, del puertorriqueño Guaynaa, los obreros imprimen su sello cultural al epicentro del deporte norteamericano. La música y el idioma español dominan los pasillos de servicio, convirtiendo la zona de trabajo en una pequeña Latinoamérica.
"Nosotros los latinos somos los que levantamos el Super bowl", indicó con orgullo para Quadratín uno de los trabajadores de origen colombiano, quien prefirió el anonimato ante el clima de incertidumbre migratoria.
Se estima que más de cinco mil empleados participan en las labores de limpieza, concesionarios y montaje de escenarios. De esta cifra, un porcentaje mayoritario carece de documentación regularizada, lo que evidencia la dependencia de la economía local hacia esta mano de obra.
La dinámica se extiende más allá del estadio. En los trabajos logísticos que abarcan las ciudades de San Francisco, San José y Santa Clara, cuadrillas de latinos colaboran con los gobiernos locales en la colocación de publicidad oficial y el mantenimiento urbano.


