Proyecta experto el rol de María Corina en la transición venezolana
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 3 de febrero de 2026.- El pasado 3 enero Estados Unidos realizó la operación militar Resolución Absoluta en Venezuela que terminó en la captura del presidente del país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron llevados a Nueva York para enfrentar a la justicia por narcotráfico.
Este hecho marcó un antes y un después en la historia del país, y también en la vida de los venezolanos, quienes, indistintamente de su opinión o posición política, se han visto afectados de muchas maneras, algunos incluso sufriendo estrés, ansiedad y experimentando diversas emociones y sentimientos, entre ellos, temor.
La psicóloga venezolana Emily Navarro ha explicado que un hecho de esta magnitud hace entrar a la población en un estado de alerta e incertidumbre, pero es vital permitirse sentirse confundido y no tratar de entenderlo todo a la vez.

“Desde la psicología, un cambio de esta magnitud se vive como una crisis circunstancial, un evento que no estaba en los planes de nadie y que obliga a la mente a reorganizarse a la fuerza, cuando ese entorno cambia tan drásticamente, entramos en un estado de alerta. La clave está en darle permiso a nuestra mente para estar confundida, no tratar de entender todo hoy”, indicó la especialista en entrevista a Quadratín Hispano.
A su vez, explicó que es normal sentir vacío o una sensación de extrañeza. “Integrar nuestra realidad es fundamental, esto ocurre a través del diálogo con otros y la observación de los hechos tangibles, lo cual ayuda a bajar los niveles de cortisol, la hormona del estrés”, aconsejó ante la incertidumbre que muchos pueden experimentar.

Y detalló cómo ha afectado este suceso a los venezolanos cuando ya ha pasado casi un mes. “Lo que estamos viviendo es una ansiedad colectiva. La población se mantiene en alerta junto al celular, enfrenta dificultades en el sueño, palpitaciones. El cuerpo está en modo alerta constante. El riesgo es evitar que esa angustia se transforme en pánico. Muchos tienen miedo de celebrar o a lo que vendrá, y es una respuesta natural del cuerpo tratando de protegerse de una posible decepción”.
Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vaticinado una mejoría para Venezuela y los venezolanos en su calidad de vida y economía, asegurando que el país será muy rico y que le irá mejor que nunca tras el cambio político, muchos temen que quienes gobiernan Venezuela no usen los recursos para una mejora del país, sino para intereses propios.
Otros sienten temor de salir a la calle y de expresar sus opiniones y su sentir por miedo a represalias hacia ellos o sus familiares por parte de quienes gobiernan, lo que incluso puede llevarlos a la cárcel, ya que se han denunciado muchos casos de este tipo, e incluso, algunos han asegurado que las autoridades policiales han llegado a revisar sus celulares para buscar si han expresado algo en contra de Nicolás Maduro y el Gobierno venezolano.
Por otro lado, otros viven con el temor de que ocurra otra operación por parte de Estados Unidos en el país que ponga en peligro sus vidas y la de sus familiares, por lo que son diversas sensaciones y sentimientos que enfrentan cada uno.

La experta señaló que quienes están dentro del país pueden tener sensaciones mezcladas entre alivio, esperanza, y agotamiento emocional que se ha acumulado por años de crisis en Venezuela, lo que lleva a estar en una hipervigilancia constante, y en el caso de los venezolanos que están fuera, pueden tener una carga de ansiedad por la distancia, así como sentimientos de culpa por no estar presente y un gran anhelo de volver a su país.
Asimismo, Navarro ofreció algunas recomendaciones para que los venezolanos puedan enfrentar esta situación y retomar el control de sus vidas.
“Recomiendo volver a lo básico para recuperar el control de tu vida. Hay que elegir fuentes confiables y momentos específicos para informarse. Usar técnicas de respiración consciente para decirle al sistema nervioso que, estás a salvo. Eviten quedarse con la emoción dentro, encapsulada, deben colocarle palabras a la angustia, estrés, alegría, pues es el primer paso para que el cerebro la procese y sepa cómo gestionarla”, aconsejó la experta.
A su vez, aseguró que las actividades diarias como el trabajo, ejercicio, e incluso la alimentación, ayudan a la mente a sentir que hay aspectos de la vida que están bajo su control.

Por otro lado, Navarro subraya que esto puede generar algunos riesgos en la salud mental como enfrentar estrés postraumático. “Muchos pueden experimentar la llamada desesperanza aprendida, que se ha vivido a lo largo de todos estos años, y es ese miedo a que nada cambie realmente, o que surjan nuevos conflictos. Por otro lado, otros pueden enfrentar TEPT (Estrés Postraumático), pues estos eventos actuales pueden disparar recuerdos de traumas pasados como la represión, escasez, pérdidas, migración). Y también los conflictos vinculares, que hoy en día ya se denotan, que son ese riesgo de que la polarización o la diferencia de opiniones fracture familiares o amistades”.
Para poder fortalecer la salud mental en estos momentos, se debe entender que es un proceso tanto colectivo como individual y poder tener espacios donde se pueda hablar sin ser juzgado. “Entender que unos celebran, otros lloran y otros tienen miedo, la empatía es clave en estos procesos”.
Sin embargo, también insta a crear espacios libres de conflictos y acordar entre familia y amigos tener momentos o un lugar donde se evite hablar constantemente de la situación del país para darle un descanso a la mente y no colapsar.
“Un error común es creer que para estar comprometidos con el país debemos estar angustiados las 24 horas. Al contrario, para ser ciudadanos funcionales necesitamos mentes descansadas, por eso, mi recomendación es limitar el exceso de información familiar. No permitan que el chat de la familia sea una fuente de estrés constante; recuperen los espacios para hablar de la vida, de los sueños y de lo cotidiano. Recordar que el descanso mental es una responsabilidad ciudadana.

No olvidar que, hoy en día lo que compartimos en WhatsApp actúa como estímulo constante para la mente de quienes nos rodean. Si lo único que publicamos son noticias alarmistas o negativas, estamos contribuyendo a la ansiedad colectiva. Como psicólogo, les pido que antes de compartir algo se pregunten: '¿Esto que voy a publicar ayuda a alguien o solo genera más miedo?'. Cuidar lo que posteamos es una forma de cuidar la salud mental de nuestra propia familia y amigos”, recalcó la experta venezolana.
Asimismo, destacó que, si la angustia o el estrés les impide realizar sus actividades diarias, entonces es necesario buscar ayuda profesional y consultar con un psicólogo.